Desde hace varios meses en las redes sociales, medios de comunicación escritos y blogs de internet, se ha dicho que las Olimpiadas de Londres que comienzan hoy viernes, darán la sorpresa al mundo entero porque se desatará una catástrofe mundial provocada por grupos extremistas.
Sin embargo, el primer ministro británico, David Cameron, dijo que su principal prioridad era asegurar unos Juegos Olímpicos seguros y que los servicios de seguridad y la policía no estaban dejando nada al azar antes de la ceremonia inaugural.
“Este es el mayor operativo de seguridad en nuestra historia en tiempos de paz, no excluimos nada ni dejamos nada al azar. Obviamente, la mayor preocupación ha sido siempre tener unos juegos seguros. Eso importa más que cualquier otra cosa”, explicó Cameron a la prensa internacional.
Se ha visto por televisión a miembros del Ejército británico, algunos recién llegados de Afganistán, sonrientes pero armados hasta los dientes conviviendo con los atletas y el personal acreditado en el Parque Olímpico. Sin embargo, vídeos que podemos ver en diferentes fuentes de internet vinculan a los Juegos Olímpicos de Londres con la película apocalíptica 2012, con los atentados a las torres gemelas en EE.UU. y diferentes acontecimientos de la historia.
La verdad que entre el vídeo oficial de las olimpiadas, las mascotas y la simbología del evento, muy sofisticado y elaborado por sus creadores, llaman a centenares de millones de personas alrededor del mundo a seguirlo y esperar con mucha ansiedad su feliz término y que ganen los mejores.
Cabe señalar que el tema de la seguridad ha dado lugar incluso al Hahstag, que traducido al español significa guarda la sorpresa, que aparecía continuamente en el marcador del Estadio Olímpico, mientras bailarines y figurantes llenaban un escenario típico de la campiña inglesa y que se mudaba en una factoría de fundición en memoria de la revolución industrial.
A la salida del ensayo, los cerca de 80,000 londinenses cubrieron con una paciencia espartana los centenares de metros que separaban el Estadio Olímpico, diseñado por la empresa Populous, la cual ha participado, en otros grandes proyectos como la Ciudad Deportiva del Real Madrid.
Las aglomeraciones en el suburbano y en las rutas de una ciudad que es la más visitada del mundo por la realización de los juegos, tradicionalmente al borde del colapso, son el pago que deben pagar los londinenses y visitantes a los Juegos Olímpicos que ofrecerán unos beneficios de 26,200 millones de euros para la economía del Reino Unido.
En estos juegos, en los que participarán más de 10,500 atletas de diferentes disciplinas deportivas, procedentes de más de 200 países del mundo, según expertos romperán récords en seguidores del planeta.
Londres trata de sorprender al mundo con una ceremonia espectacular, llena de detalles relativos a su pasado histórico, deportivo y cultural. Es la tercera vez que organiza los juegos (lo hizo en 1908 y 1948) y es la ciudad que en más ocasiones lo ha hecho. En los cuatro años pasados desde los Juegos de Beijing, se calcula que los ingresos totales deben aumentar un 38 por ciento, a 5,100 millones de dólares.
En Nicaragua queremos una competencia olímpica sana en la que reine el deporte y no predicciones apocalípticas que quieren ensombrecer un espectáculo en el cual los dioses del olimpo hacen su aparición, desde que se inició hace 116 años en Atenas.
La autora es periodista
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