Edgard Rodríguez C.
Un extenso proceso iniciado el 6 de julio del 2005, cuando en una apretada votación en Singapur, Londres fue escogida como sede de los Juegos Olímpicos del 2012, entra ahora a la etapa crucial, con la puesta escena de múltiples eventos de la más grande competencia deportiva del planeta.
Londres ha recurrido a sus mejores atuendos para recibir a millones de visitantes, entre atletas y turistas, que desde ya han comenzado a vivir la emoción de competir, de celebrar y de atesorar en sus memorias, cada detalle de este acontecimiento, que convoca al universo en una sola ciudad.
Con sus torres, museos, palacios, galerías y demás atracciones, Londres tratará no solo de estar a flote ante tanta concurrencia, sino que intentará avanzar hacia el futuro, con una organización de altura, que le permita desarrollar los mejores juegos en esta etapa de tanto avance tecnológico.
Ahí estará Nicaragua, con una modesta delegación, que cruzó el “charco” para dar un estímulo a sus esforzados atletas, cuyas pretensiones no van más allá de superar sus propios registros. A la vez está ahí, para la anécdota y todos esos detalles que hacen hermosa la vida, a pesar de todo.