Wendy Álvarez Hidalgo
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El sistema político nicaragüense necesita con urgencia una transformación profunda, porque de lo contrario Nicaragua jamás saldrá de su atraso socioeconómico. El expresidente fundador del Banco Central de Nicaragua (1961-1968), Francisco Laínez, cree que no es con populismo ni con retórica como el país saldrá de su alto nivel de pobreza, sino que con trabajo y unidad de todos los sectores sociales.
La oposición actual no es una opción de cambio. Laínez la cuestiona duramente en su nueva publicación: ¿Atrasados para siempre? “Acá no hay oposición, son un desastre. Todos están pendientes de cómo montarse en el presupuesto, gritan y gritan y se están embolsando entre tres y cuatro mil dólares mensuales”, sostiene. “¿Le parece que esa gente es la que nos va a salvar? Aquí la oposición vive del zancudismo”, afirma. Este modelo de la oposición no es nuevo es una herencia que ha pasado de generación en generaciones, precisa.
El exfuncionario critica que la llamada oposición se dedica a criticar todas las acciones del Gobierno actual en lugar de proponer un cambio en el sistema.
Laínez manifiesta que el país necesita de verdaderos partidos políticos que velen por las prioridades nacionales y que conduzcan a Nicaragua hacia la prosperidad. Agrega que el problema es que en el país las organizaciones políticas solo están interesadas en defender sus intereses económicos. “Si nos lloviera oro acá, todos nos mataríamos”, expresa.
El expresidente del BCN se pregunta: ¿dónde está el despertar de la juventud nicaragüense? Laínez insta a los jóvenes a organizarse y buscar nuevos líderes para impulsar la transformación política en el país. “Se tiene que buscar dentro del complejo joven un líder bien informado, honesto y bien preparado para sobrevivir y saber hacer las cosas”, sostiene.
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