Unidos para sobrevivir
Preocupados por la crisis —financiera, económica, política y ética—, mucha gente piensa que sus hijos vivirán en condiciones de vida peores que las que ellos han vivido hasta ahora. En escaso tiempo, hemos pasado en España de una generación que se prejubilaba a los cincuenta años, a otra —sus hijos— en que es posible que cuando se acerquen a los cincuenta tal vez no hayan encontrado un empleo decente, salvo que hayan emigrado.
No solo las macroeconómicas espantan, sino que hasta las cifras más cercanas asustan: cerca de seis millones de parados, un total de nueve millones y medio de pensiones, frente a solo 17 millones que cotizan a la Seguridad Social. Y no se diga de la caída del parque inmobiliario: tu casa y la mía. Las previsiones de futuro inmediato son negativas y luego habrá que remontar.
Se ha dicho que un problema de nuestro sistema político es que los gobiernos, como instrumento ejecutivo de los partidos que aspiran a perpetuarse en el poder, miran excesivamente al corto plazo —el de las próximas elecciones— y dejan de otear el futuro y se centran más en resolver sus egoísmos grupales que en tener iniciativas. Así, yendo a la zaga del pasado, el acelerado ritmo de los cambios les pilla desprevenidos. A los cambios sobrevenidos se une que la crisis nos ha cogido adormecidos en la bonanza económica de las décadas idas. El pasado dirigismo gubernamental ha segado la iniciativa de los individuos, de las colectividades, de la sociedad: el funcionario desplaza al emprendedor. Un pasado que es deseable no se repita, ni tampoco el de la ferocidad o descalificación en la discrepancia política: lobos en medio de la estepa helada, que esperan alimentarse del animal herido.
En teoría, en toda organización, la rotación de equipos de gobierno es una necesidad para ganar en agilidad en las decisiones y evitar el estancamiento en la rutina con apariencia de eficacia, que muchas veces lleva a la ruina. Hemos cambiado de Gobierno, lo cual supone un viento de esperanza. Principiar las cosas es tenerlas medio acabadas, nos recuerda el viejo Aristóteles. En el nuevo Gobierno parece verse un horizonte claro de trabajo, unas metas a las que llegar, tal como las ve un corredor de fondo, sabiendo que la meta está lejos pero que se tiene el empeño continuado de llegar a ella.
Las cosas no son fáciles. No hay que olvidar que se ha recibido una sociedad dividida política y territorialmente; colonizada por una forma de gobierno que ha minado las raíces sobre las que está construida la civilización occidental. Perdidos los valores tradicionales, se ha producido un erial ético, donde la corrupción, la mentira, la violencia, los ataques a la vida, se han convertido en algo acostumbrado; donde hay que reconstruir tanto la moral como la economía, y donde hay que desactivar las “minas dormidas” que ya comienzan a explotar ante las acciones del nuevo gobierno. Añadir problemas sociales a los económicos, solo empeorará la crisis que sufrimos.
Nuestra sociedad necesita de alguien que tire de ella, que le dé esperanza e iniciativa, que le dé motivos para luchar. Esperar que de la chistera del gobernante surja una solución mágica, es ilusión. En esta etapa necesitamos solidaridad, no con este o con otro partido, sino de todos en España y con los españoles de todas ideologías y tendencias, dejando los personalismos en el morral.
Agustín Pérez Cerrada
De regreso a los ochenta
Como era de esperarse, el 19 de julio por decreto del disparate de presidente que tenemos los nicaragüenses, se suspendió la TV por cable para presentar su “celebración”. Menos mal que algunos afortunados tenemos internet en casa para no tener que ver esa perorata dogmática sin sentido. Pero ¿qué celebramos? me pregunto, si somos el segundo país más pobre en el mundo y a pesar de que vivimos con el petróleo subsidiado por Chávez, tenemos la gasolina más cara de Centroamérica, estamos en los primeros lugares con madres adolescentes, deberíamos priorizar la educación primaria y secundaria y no es así. ¿Querés salir bien en clase? Tenés que rotondear o participar de los eventos del Estado y ya la hicistes, o peor, si trabajas en el Estado tenés que ir por fuerza porque pasan lista de asistencia, se paraliza el transporte público porque las unidades son utilizadas arbitrariamente para llevar y traer a las turbas, ah… y también están los “viáticos” de las turbas, porque hay que pagar a los chicheros, ¿y la Policía…? bien gracias.
Golpearon a la gente que estaba frente al Consejo Supremo Electoral, (a menos de una cuadra de las oficinas centrales de la Policía en Plaza El Sol), y ellos como el chinito, solo “milando”. Son bien inteligentes adoctrinando a los jóvenes que no saben nada de los ochenta, que no supieron lo que era hacer fila en un supermercado para encontrar solo anaqueles vacíos, que te marcaran una tarjeta de Enabas que te decía que tenías derecho a medio taco de jabón cada 15 días, casi nunca había papel higiénico, que casi nunca había agua en tu casa, cocinabas con manteca, así que tenías que comer la comida ardiendo de caliente o resignarte a mascar esa manteca como chicle.
Insto a las personas que vivimos en esa época no dejarla en el olvido e iluminar a nuestros hijos acerca de lo que es esta gente, que son como los expendedores de drogas que te prometen el cielo y la tierra, te la dan a probar gratis, y cuando ya estás enganchado te olvidan. Así que se fue Somoza y le agarró todos los vicios del garrote —más muchos nuevos— nuestro disparate presidente. Dios bendiga a Nicaragua.
Savir Ignacio Quirós Velásquez
Vestimenta en las Iglesias
No hace tantos años, la Iglesia velaba seriamente por la vestimenta de las asistentes a los actos litúrgicos. Hoy se ha pasado al otro extremo y las misas se han convertido en una ocasión para mostrar muslos, escotes y minifaldas o pantalones superajustados, degradando la sacralidad de los templos. Estas prendas provocativas serían inadecuadas para presentarse ante un rey, más aún ante un Dios que muere en la Cruz, que eso es la Misa.
No solo las mujeres deben hacer un examen atento a la hora de cuidar el atuendo y la actitud respetuosa en la casa de Dios evitando las conversaciones, las fotografías, mascar chicle… en bodas, primeras comuniones, bautizos. También los sacerdotes como responsables de quién entra en la casa de Dios, deben preocuparse y llamar la atención a los fieles que se muestran irrespetuosos y no saben mantener el protocolo con el anfitrión Divino, provocando el escándalo y la desaprobación de los que acuden a la Iglesia, no a exhibirse, sino a entrar en comunión con Dios.
Eva C. Wagner, Asunción, Paraguay
Redada de dipsómanos en Matagalpa
Recientemente la Policía Nacional de Matagalpa hizo una redada de dipsómanos en esta homónima cabecera departamental, para internar a los mismos en el centro de rehabilitación del municipio El Tuma-La Dalia.
La población matagalpina se siente muy agradecida de la Policía por dicha redada, ya que estos alcohólicos en su gran mayoría fastidian mucho a los vecinos de los diferentes barrios de la ciudad, tanto de día como de noche.
Salvador Pérez González
Aclaración sobre alcalde de Potosí
En la nota “Reclaman consulta popular al FSLN”, publicada en la sección Poderes del lunes 23 de julio, se indicó por error que la señora Maritza Martínez, candidata a alcalde del Frente Sandinista en Potosí, es también la alcaldesa actual del municipio, cuando en verdad el alcalde de Potosí es el liberal Cristobal Leal.
Pedimos disculpas al señor alcalde y a todos nuestros lectores por el error cometido.
El Editor
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