FILADELFIA/AP
Un obispo fue condenado a cumplir de tres a seis años de cárcel por encubrir a sacerdotes pederastas, el primer prelado de la Iglesia en ser hallado culpable por este escándalo en Estados Unidos.
El obispo William Lynn «permitió que monstruos en ropas clericales … destruyeran el alma de niños», señaló la jueza M. Teresa Sarmina.
El también ex secretario para el clero de la Arquidiócesis de Filadelfia «ayudó a muchos pero también le falló a muchos en sus 36 años de carrera eclesiástica», expuso la jueza.
Lynn, que manejó el envío de sacerdotes a las diversas parroquias y las quejas por abuso sexual contra menores de 1992 a 2004, fue hallado culpable el mes pasado del delito grave de poner en peligro a infantes en sus funciones de supervisión.
Entre los sacerdotes que debió supervisar estaba Edward Avery, quien ya fue apartado del sacerdocio y purga una sentencia de dos y medio a cinco años de prisión. Se declaró culpable de atacar sexualmente a un acólito.