Tatyana Luna
VIDA
Morder a un niño que muerde es un gran error. Cuando son pequeños no pueden relacionar el dolor que sienten con el que causan cuando muerden a los demás. No utilices la violencia ni la humillación para erradicar el comportamiento. Dialoga, háblale con firmeza manteniendo siempre el vínculo afectivo.
[/doap_box][doap_box title=»No le pegues» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
[/doap_box][doap_box title=»Analiza sus acciones» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
[/doap_box][doap_box title=»Mayor comunicación» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
[/doap_box]

Quizá cuando un pequeño muerde a algún compañerito de clases, al hermano o hasta los mismos padres no es una gran problemática en el período de la infancia, algunos padres lo ven como una situación normal, pero no lo es.
En la mayoría de los casos los padres no saben cómo manejar la situación, por ello es preciso que conozcan los motivos por el cual los niños tienen esta conducta.
Especialistas afirman que es una reacción causada por situaciones violentas que puede estar viviendo el niño. Una manera de expresar lo que está aprendiendo en casa.
Es importante que cuando su hijo tenga estas conductas, lo observe para identificar qué está pasando y qué está generando que constantemente muerda al que se le ponga enfrente.
Según Aura Hudiel, sicóloga, las causas de que actúen así son muchas pero la principal y determinante es cuando los niños absorben violencia intrafamiliar en el hogar y por lo tanto ellos expresan conductas agresivas similares a la que ellos ven y lo toman como normal.
Esto implica que el pequeño está pasando por una situación abrumadora emocionalmente por algo que está sucediendo a su alrededor.

Y es que los niños no saben cómo lidiar con sus emociones ni mucho menos expresar las angustias o el dolor que les provoca vivir en un entorno violento, por lo tanto morder es una forma de manifestar su sufrimiento o enojo a falta de no saber expresarse con palabras.
Por eso es importante que en su casa exista una excelente convivencia familiar, donde usted como madre o padre le enseñe valores morales como el respeto.
Esto es esencial para evitar situaciones de violencia intrafamiliar que luego puedan reproducir sus hijos cuando estén mayores con sus propias familias. Y la mejor manera de enseñárselo es con el ejemplo.
También existen otras causas como cuando los niños están pasando por momentos de estrés, en el caso de que vayan a tener un nuevo hermanito, la separación de los padres o bien el fallecimiento de algún familiar.

Ver en la versión impresa las páginas: 4 B