Eddy López Hernández
CORRESPONSAL/LEON
Las autoridades universitarias, maestros y estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (Unan-León), conmemoran hoy el asesinado de cuatros universitarios ocurrido el 23 de julio de 1959, hace ya 53 años.
Los estudiantes asesinados fueron José Rubí Somarriba, de 21 años, estudiante de V año de Medicina; Sergio Octavio Saldaña González de 20 años, de II año de Medicina; Mauricio Martínez Santamaría, de 19 años, estudiante de I año de Derecho y Eric Ramírez Medrano, de 17 años, estudiante de I año de Derecho.
El 19 de Julio de 1959, los universitarios habrían decidido que el desfile de los pelones se realizaría el 23 de julio, pero por las condiciones de duelo de los caídos en El Chaparral, sería una manifestación de duelo, y se había ordenado que los varones llevaran camisas blancas y corbata negra y las muchachas trajes de luto.
Desde el mediodía comenzó a reconcentrarse el estudiantado, había permiso de las autoridades militares y autoridades universitarias, por eso tal vez se confiaron y participaron algunos convencidos que la guardia respetaría la condición de estudiantes.
A las cuatro y diez minutos de la tarde, los universitarios salieron del edificio central de la universidad, los acompañaban estudiantes de secundaria, se unió el comercio y el pueblo de obreros y amas de casa. Todos acompañando a la universidad a los movimientos más tristes de su historia. Cuando salieron del edificio central, dos calles hacia el sur, al llegar a la Calle Real (calle principal), que parte a León en norte y sur, estaba un pelotón de la Guardia Nacional con todo tipo de armas, livianas y pesadas, no dejó pasar la manifestación.
Luego todos los manifestantes se sentaron en el pavimento. En esos momentos informaron que por la facultad de Derecho habían detenido algunos estudiantes, y por ello se puso más tensa la situación y aumentó el número de presos. Después de dos horas una idea estudiantil, replegaron a los dos grupos, esta propuesta es aceptada por la Guardia. Cuando ambos grupos retroceden en sentido contrario ocurrió la manzana.
Según Fernando Montes presidente del Centro Universitario de la Universidad Nacional (Cuun); este hecho histórico es el símbolo de los compromiso de los universitarios con el país. “La masacre del 23 de julio fue una prueba más del horror al que estábamos sometidos los nicaragüenses. Sin embargo, tan doloroso suceso, también fue una muestra más del compromiso que han tenido los estudiantes universitarios a lo largo de la historia de nuestro país con las luchas sociales. «Luchas, donde los universitarios no solo han participado, sino también, han sido vanguardia” dijo Montes.
“En estos doscientos años de nuestra universidad, estamos decididos a formarnos en los más altos valores científicos, intelectuales, éticos y culturales, que nos hagan hombres y mujeres nuevos, dispuestos a servir humanista y beligerantemente a los más desposeídos: reto, camino y meta planteado por el formidable doctor Mariano Fiallos Gil”, expresó Montes.
“En memoria de su dolorosa muerte, en honor a su ejemplar vida, en agradecimiento a los frutos de su entrega, hoy más que nunca nuestros mártires están presentes y su legado es el sol que nos guía hacia un nuevo amanecer”, refirió Montes.