En los juzgados de Managua se están acusando a cuatro médicos por negligencia médica. El dolor de estos padres por la pérdida del hijo es tan inmenso que han manifestado que lo hacen para evitar que estos casos se repitan.
En enero del 2009 fui operado de la columna lumbar, en esa ocasión se me colocaron dos barras, cuatro tornillos y una caja intersomática, como los dolores eran más terribles que antes de la operación, el médico me mandó a realizar unos radiografías y encontró que la caja estaba fuera de lugar y ordenó operarme de urgencia para recolocarla, la situación siguió peor y ordenó una tercera operación para retirar la caja intersomática, con el argumento de que mi cuerpo la rechazaba.
Al día siguiente de operado el médico manifestó a los especialistas que realizan la revisión que un tornillo de los que me habían colocado tenía una parte plana, lo que hacía que el sistema se aflojara; ante semejante confesión le reclamé porqué no hizo cambio del tornillo dañado y manifestó que no tenía repuesto, sin embargo cuando se realizó la primera operación el equipo que lo asistió debió haberse percatado del daño en la pieza metálica.
Para colmo no me siguió atendiendo y tampoco yo quise regresar ante semejante negligencia. Busqué ayuda con el neurocirujano, el que se negó a ordenar nuevos exámenes y ni tampoco quiso recetarme el medicamento que me ayudaba por las noches a relajar el nervio afectado. Reclamé ante el INSS y el hospital ordenó que se me atendiera, para suerte mía el neurocirujano se enfadó y me envió con otro neurocirujano, esto pasó en mayo 2011.
Este nuevo médico me solicitó las radiografías que tenía, las revisó y se asombró de la manera en que estaban colocados los tornillos, inmediatamente me envió a realizar una resonancia magnética y el resultado fue que los tornillos tenían comprimidas las dos raíces nerviosas, lo terrible de esta situación es que el médico radiólogo del mismo hospital en una lectura dice que los tornillos están colocados de manera correcta, así estuve por tres años y medio aguantando dolor terrible por culpa del columnólogo.
Me programaron operación de revisión para el mes de abril 2012, el día que ingresé al hospital informé al INSS para que garantizara la presencia de las empresas médicas encargadas del material que me iban a retirar y del que me iban a colocar, manifestando que ya habían sido notificadas, al llegar al quirófano pregunté a los anestesistas si se encontraban las empresas médicas y me aseguraron que sí se encontraban y de forma extraña me anestesiaron pero no me operaron porque las empresas médicas no se encontraban. Reclamé por este atentado contra mi vida, pero hasta la fecha no se me ha informado nada.
El 24 de mayo me operaron dos neurocirujanos y se sorprendieron de lo que encontraron, dijeron que era cierto lo de los tornillos, me explicaron con lujo de detalles y las radiografías actuales con las anteriores son totalmente diferentes, los dolores bajaron en intensidad.
Esta negligencia médica por parte del columnólogo me pudo haber dejado paralítico para siempre, por eso me solidarizo con estos padres en su demanda contra los médicos.
El autor es coordinador Comisión Jurídica Red Managua Coordinadora Civil.
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