Eddy López
Las tomas de propiedad privada al parecer se han convertido en una costumbre en el departamento de León. Esta vez 150 precaristas se asentaron en cuatro manzanas de tierra ubicadas en el costado norte del aeropuerto de León Fanor Urroz.
Estas tierras forman parte de 12 manzanas que pertenecen a 26 norteamericanos, tres franceses, un alemán y 40 nicaragüenses.
Félix Pedro Alfaro González, apoderado de la urbanización que vendió a los extranjeros, dijo que los precaristas llegaron el domingo.
Daysi Mejía, madre de cuatro hijos, dijo que las tierras estaban deshabitadas y necesitaban un sitio donde vivir, por eso tomaron la decisión de ocuparlas.
Elízabet Francisca Balladares, de 28 años y madre de cinco niños, dijo: “No tenemos donde vivir, tenemos hijos y queremos un terreno”.
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Inicialmente los dueños expusieron el problema a las autoridades policiales de León, luego a la Procuraduría General de la República y hasta hoy no han recibido respuestas.
“Interpusimos la denuncia, me solicitaron la documentación de la propiedad, se las llevé, han pasado más de 80 horas y nadie quiere meter mano, hay un error de querer aplicar el derecho en este país”, dijo Alfaro.
“En esta urbanización hay construcciones de alto valor económico, y los propietarios se sienten amenazados y es mi obligación informar este problema”, dijo Alfaro.
Petur Sternsen, de Islandia, dijo: “La propiedad todavía está en mi poder, pero la gente se quiere meter, estamos incómodos porque la gente está quemando basura y el humo se penetra en la casa, confío en las autoridades que van a resolver el problema, no pensé que esto iba a pasar”.
El francés Francis Angst, quien ha invertido en dos hoteles 450 mil dólares, está rodeado de los tomatierra y teme que se metan a su propiedad.
“Hace ocho años compramos la propiedad con el objetivo de desarrollar un proyecto turístico, instalamos la luz, actualmente estoy afectado indirectamente. No podemos abrir el negocio cuya intención es traer turistas, todas la noches hay alboroto, gritos y humo, estoy afligido de esta situación”, dijo Angst.
“La propiedad no es privada a como dicen, sino ya los antimotines nos hubieran sacado, necesitamos un pedacito donde vivir y de aquí no nos vamos a quitar, pensamos estar toda la vida en este terreno”, dijo Edgar Guadalupe López, uno de las tomatierra.
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