Cientos de indígenas que llegaron a La Paz el 27 de junio, tras dos meses de caminata, regresaron ayer a la Amazonía sin lograr ver al presidente, Evo Morales, y sin poder frenar la carretera que impulsa Morales en el parque natural Tipnis, territorio colectivo donde viven 14,000 nativos. Los indígenas levantaron el campamento que colocaron a las puertas de la vicepresidencia, a una manzana de la presidencia, a la que varias veces intentaron acercarse pero fueron reprimidos por la Policía.
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