William Aragón
Productores de Somoto se encuentran preocupados porque funcionarios del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) les están cobrando por practicar exámenes a las reses que están siendo atacadas por una extraña enfermedad, que en los últimos días ha dejado más de siete semovientes muertos.
Según los ganaderos, algunos animales han presentado fiebre alta, desorientación e inmovilidad y a pesar de ser atendidos por veterinarios no logran recuperarse y mueren.
LA PRENSA intentó conocer la versión de las autoridades del Magfor, pero el delegado Armando Hernández en un primer momento prometió devolver la llamada, pero no lo hizo.
El productor Carlos Martínez Obando, propietario de una finca en Santa Teresa, Somoto, informó que en una semana perdió cuatro vacas paridas y un toro, mientras otros tres semovientes se mantienen enfermos.
“Todos estos animales son de raza y cada una de ellas estaba valorada en mil dólares y he gastado mucho dinero en sueros y otros medicamentos que recetan los veterinarios que las ven”, dijo.
Criticó a las autoridades del Magfor, en Madriz, que se muestran indiferentes. “Solo te dicen que es alguna planta venenosa que comieron y que las mata”, dijo.
Otros productores como Iván Tercero y Rigoberto Castillo reportan la muerte de varias vacas paridas y algunos toros de raza.
Martínez Obando advirtió que han conocido que personas inescrupulosas están comprando a otros productores las vacas enfermas, las que destazan para comercializarlas en algunas carnicerías, sin el control sanitario del Magfor ni del Minsa.
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