Alina Lorío L.
Julio César Cerros Altamirano, propietario de dos camiones que cargados de madera fueron retenidos hace aproximadamente dos meses, inició este lunes una huelga de hambre indefinida en las inmediaciones de la Policía en Ocotal.
Apoyado por su esposa y algunos amigos, Cerros se instaló cerca de los camiones que se encuentran en resguardo de la Policía, frente a las oficinas de tránsito en Ocotal.
“Me han dejado en hambre (la Policía) porque esos camiones son mi herramienta de trabajo para mantener a mi familia, me he dedicado a eso toda mi vida, sino pregúntenle al alcalde de Jalapa, que le he hecho varios viajes, y a comerciantes de Ocotal, a quienes he prestado servicio”, dijo.
Cerros Altamirano mostró una solvencia forestal firmada por el delegado del Inafor, en el municipio de Murra, ingeniero Celso Tórrez, y las guías de transporte de la madera fechadas el mismo día que la madera y los camiones fueron retenidos con siete mil pies cúbicos de granadillo negro aserrado. La madera sería trasladada a Masaya.
Consideró que es injusto que le detengan sus camiones “que nada tienen que ver con la comercialización ilegal o no de la madera. Revisen si es necesario el asunto de la madera, pero mis camiones libérenlos porque yo solo prestaba servicios al señor Leonel Tórrez”.
Detalló que cuando la Policía le detiene los camiones con la carga no llevaba los documentos, pero el mismo día por la tarde fueron presentados.
El comisionado Pablo Ardón, jefe de la secretaría ejecutiva de la Policía, dijo que retuvieron los camiones cargados de madera por las inconsistencias que presentaban al transportarla, pero que es un caso que está en manos de la Procuraduría Departamental de Justicia y el Ministerio Público.
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