Caracas/EFE
El presidente Hugo Chávez, y el opositor Henrique Capriles, los principales candidatos de los siete inscritos para las elecciones de octubre, buscarán conquistar el favor popular en las urnas con planes de gobierno que chocan en cuanto al papel del Estado, pero coinciden en la parte social.
Capriles defiende “la necesidad de abrir más espacio al capital privado” y así lo confirmó el coordinador de su programa, el economista José Guerra. El especialista opinó que no solo debe haber “una nueva política petrolera, sino también agroalimentaria, lo que implica trabajar en el tema de los derechos de propiedad”. “No más expropiaciones y sí promover la pequeña y mediana propiedad”, añadió.
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Chávez, que arranca la campaña con una ventaja de 3.4 a 34.8 puntos según quien haga el sondeo, concibe un Estado dominado por un poder popular cívico-militar masivo y coordinado, acorde con el socialismo que dice liderar. Para ello propone la irreversibilidad de un proceso que en los 13 años que lleva en el poder ha sido abundante en nacionalizaciones de empresas y tierras, y en controles estatales.
Capriles propone un Estado que regula la iniciativa privada dominante, a la usanza, según apunta, del capitalismo social que identifica en la gestión de la presidente brasileña, Dilma Rousseff, y la de su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva. “Brasil me parece el mejor ejemplo de la región. Los programas sociales han sido muy importantes, pero el Gobierno no se ha quedado ahí: el Estado ha cooperado con empresas privadas generando inversiones y creando empleo”, afirmó Capriles esta semana.
En cuanto a las Fuerzas Armadas, Capriles plantea su despolitización y poner costo a la compra de armas, mientras Chávez anuncia que ampliará su poderío así como el de las milicias conformadas por civiles creadas por su Gobierno.
En lo que sí coincide Capriles, quien se considera de centro izquierda, con Chávez, es en la continuidad de los programas sociales en marcha, “pero mejorados” para que escapen, según Capriles, de la corrupción y la ineficacia y lleguen a todos y no solo a chavistas.
La propuesta social de Chávez incluye metas muy específicas, como reducir “en un 12 por ciento el porcentaje de la población de 7 a 14 años con sobrepeso” o culminar la construcción “de la planta incubadora de huevos Lo Larga del estado Anzoátegui”.
Uno de sus puntos más destacados y polémicos es la creación en los próximos seis años de “3,000 comunas socialistas”, donde espera que vivan 21.06 millones de ciudadanos de los 30 millones de la población nacional.
Uno y otro candidato prometen acabar con el déficit de 4 millones de viviendas, elevar la producción petrolera de 3 a 6 millones de barriles diarios y frenar el auge delictivo que tiene a Venezuela como uno de los países más violentos del mundo, con 14.092 homicidios en 2011.
El economista José Guerra manifestó que con Capriles el país irá hacia “la unificación de los tipos de cambios de manera gradual, comenzando por la legalización del mercado paralelo”. Chávez plantea “el socialismo fracasado de las décadas de los años 60 y 70”, según Guerra.
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