Por Noé Leiva
TEGUCIGALPA/AFP
La cumbre presidencial semestral centroamericana debate este viernes cómo enfrentar la inseguridad y suscribe con la Unión Europea un ambicioso Acuerdo de Asociación que va más allá del comercio e incursiona en la política y cooperación.
«Hay que considerar un nuevo enfoque de seguridad en Centroamérica y no de manera aislada», sugirió el anfitrión Porfirio Lobo previo al inicio de la cumbre del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), que cuenta por primera vez con Estados Unidos como observador.
Los preparativos de la Cumbre convocada con el slogan «Una Lucha de Todos, el Nuevo Enfoque de la Seguridad en Centroamérica» se iniciaron el jueves en Tegucigalpa con cuatro foros en que participaron unos 150 jóvenes estudiantes de excelencia académica y miembros de la sociedad civil de los países de la región.
En los foros, los participantes definieron posiciones para exponer este viernes a los presidentes sobre cuatro temas «Fortalecimiento de las Instituciones Democráticas», «Seguridad Ciudadana», «Competitividad y Seguridad» y «Medios de Comunicación Social y Seguridad».
Los foros debatieron formas del combate de la criminalidad como el desarme, mejoras en educación y la generación de empleo. Centroamérica afronta en la seguridad su principal desafío sobre todo la generada por el narcotráfico que utiliza la región como puente desde las áreas de producción en Sudamérica hasta los grandes mercados en Norteamérica infiltrando diferentes esferas de las sociedades.
De acuerdo con estimaciones oficiales, cerca del 90% de la droga que se consume en Estados Unidos pasa por América Central, especialmente después que con apoyo de Estados Unidos los gobiernos de México y Colombia lograron combatir a los grandes carteles de narcotraficantes.
Según Naciones Unidas, Honduras encabeza las cifras de la violencia con una tasa de 86,5 homicidios por cada 100,000 habitantes en 2011, mientras El Salvador registró 76,3, Guatemala 38,6, contra apenas 13 de Nicaragua, Costa Rica 10,3 y Panamá 19,3. Estados Unidos participará en los encuentros en su condición de observador del SICA, a través de la secretaria de Estado adjunta para América Latina, Roberta Jacobson.
«La reunión de Tegucigalpa de SICA es la primera reunión de nosotros como observadores formales y eso significa que Estados Unidos tiene un papel formal en SICA y estamos muy orgullosos de eso, de que somos observadores ahora», destacó Jacobson en una entrevista en San Salvador, en una escala antes de trasladarse a Tegucigalpa.
El otro gran tema de la agitada agenda diplomática de Tegucigalpa es la histórica firma del llamado Acuerdo de Asociación (AdA) de Centroamérica con la Unión Europea (UE), como culminación de una relación iniciada hace más de 25 años entre Centroamérica y la UE.
El AdA es un acuerdo que abarca el establecimiento de una zona de libre comercio, un diálogo político que se llevará a cabo entre organismos de las dos zonas y un refuerzo de la cooperación en ambas vías con el reconocimiento de las asimetrías.
«Al establecer una Zona de Libre Comercio con la UE, Centroamérica tendrá acceso a un mercado de más de 500 millones de consumidores con alto poder adquisitivo», destacó un comunicado de la UE. Durante la cumbre también se prevé la incorporación de Panamá al Subsistema de Integración Económica, y el traspaso de la presidencia pro-témpore del SICA de Honduras a Nicaragua.