TEGUCIGALPA/AFP
Por primera vez en la historia de Honduras, las autoridades judiciales despojaron este viernes a dos terratenientes de más de 2.000 hectáreas que reclamaban campesinos en el conflictivo valle del Aguán, 600 km al noreste de Tegucigalpa, informaron a la AFP fuentes del movimiento agrario.
«Por una orden judicial, se ha puesto fin a un reclamo por la tierra de los campesinos del Movimiento Campesino Reivindicador del Aguán (Marca)», con el otorgamiento a éstos de 2,082 hectáreas, dijo el presidente de Vía Campesina-Honduras, Rafael Alegría.
El dirigente explicó que las fincas estaban en poder de dos influyentes empresarios del agro, Miguel Facussé y Enrique Morales. «Esta es la primera vez en la historia agraria de Honduras, que por órdenes judiciales se le da el derecho a los campesinos de las tierras en poder de terratenientes», destacó Alegría.
Explicó que la mañana de este viernes, unos 200 policías llegaron en camiones a las tres fincas y los guardias que tenían los terratenientes cuidando las tierras cultivadas de palma africana se retiraron «sin poner resistencia».
«Esto demuestra que no había necesidad de tanta muerte, han muerto más de 60 compañeros campesinos en los reclamos de tierra en el Aguán», resaltó Alegría.
El pasado 5 de junio, el gobierno de Honduras firmó un acuerdo con el Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA) para comprar 2,400 hectáreas a grandes propietarios, con el objetivo de poner fin a la crisis por disputas por tierras en esa región.
Los enfrentamientos entre los campesinos, que cultivan palma africana para producir aceite, y los guardias de seguridad de los terratenientes en el Bajo del Aguán, han dejado decenas de muertos en los últimos tres años.
El presidente Porfirio Lobo despachó en agosto del año pasado un contingente de 1,000 policías y militares para tratar de pacificar la zona, pero los esfuerzos resultaron infructuosos, porque no se detuvieron los enfrentamientos ni las muertes de campesinos.