Cada color cuenta una historia, un estado de ánimo, un deseo e incluso una aventura. Así, esta temporada los esmaltes de uñas se convierten en un auténtico flechazo y un codiciado complemento que invita a la mujer reinventarse y escapar de la rutina diaria.
“Símbolo social y cultural, el color, en las relaciones sociales es atrevido y se muestra como un sentimiento, como una actitud”, explica el director artístico de maquillaje de Yves Saint Laurent, Lloyd Simmonds, quien añade que la colección de esmaltes que presenta la famosa firma “evoca una faceta de la feminidad asumida, posee su propio lenguaje, su propia teatralidad”.
Según el maquillador, los lápices de colores de la mítica Alpino viven su momento de esplendor y se imponen sobre las uñas. Atrevidos colores que adquieren protagonismo junto a los dorados y plateados. “El azul es el nuevo negro y el borgoña el nuevo rojo”, puntualiza Simmonds.
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