En el caserío de Boca de Sábalos, una de las principales concentraciones urbanas del municipio El Castillo, departamento de Río San Juan, el agua falla bastante y cuando llega es sucia. Las autoridades de salud de esa localidad convencieron a la población de que el agua ha pasado por pruebas bacteriológicas y es apta para el consumo. “Hicieron los exámenes y dicen que no hay problema, pero lo turbio no se le quita al agua”, dice Hugo Jiménez, propietario de un negocio. “Es una problemática bien sentida”, admite Juan José Martínez, funcionario del área de proyectos de la Alcaldía con sede en Boca de Sábalos.
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