El divorcio también afecta a las mascotas. Los animales de compañía, gatos o perros, crean un vínculo muy fuerte con sus amos; por esta razón es que al dejar de compartir con alguno de los miembros de la familia se pueden desencadenar comportamientos desequilibrados en ellos.
Entre estos, por ejemplo, la depresión, que por lo general conduce a una complicación física como gastroenteritis, diabetes.
Lo primero es evitar discutir delante del animal. Tenga en cuenta que aunque este vive en el momento (breve y plenamente), también transmuta y siente las emociones de las personas.

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