Miembros de la sociedad civil aseguran que las lanchas tardan más en recorrer el río, pero también deben viajar con menos carga, un impacto económico negativo generado por la carretera costarricense. LA PRENSA/ ARCHIVO

Pista tica los dejó inundados

Tres barrios de Greytown o San Juan de Nicaragua quedaron inundados recientemente, como consecuencia de la carretera costarricense construida sin planos junto al río San Juan de Nicaragua.

Wilder Pérez R.

[doap_box title=»Modelo marca «Chinchilla»» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
La presidente de Costa Rica, Laura Chinchilla, quien reconoció haber mandado a destruir el medioambiente en la zona fronteriza con Nicaragua, tomó el micrófono esta semana en la cumbre Río +20, para ponerse de ejemplo.

“Decidimos apostarle seriamente al desarrollo sostenible… somos uno de los cinco países más verdes del mundo… el compromiso de la sostenibilidad ambiental lo asumimos no solo como deber ético, sino también como una exitosa estrategia de crecimiento y desarrollo”. Días antes, más de 30 familias nicaragüenses salían de sus casas, porque estas se habían inundado, gracias al modelo de desarrollo del que Chinchilla habló en Brasil, en la reunión más importante del mundo sobre ambiente y desarrollo.

[/doap_box]

Tres barrios de Greytown o San Juan de Nicaragua quedaron inundados recientemente, como consecuencia de la carretera costarricense construida sin planos junto al río San Juan de Nicaragua.

Esa es la conclusión de algunos representantes de la sociedad civil que manejan el tema de la carretera, aunque no es la posición oficial de las autoridades de San Juan de Nicaragua.

Un total de 32 familias fueron evacuadas de sus casas, en los barrios El Jardín, 19 de Julio y Papayal, cuando el río Indio se desbordó, luego de 24 horas de lluvia continua en el extremo sureste de Nicaragua, donde desemboca el cuerpo de agua junto con el río San Juan.

“No es normal que se inunde ahí, sino en otros lugares, pero esta vez ocurrió porque hay una barra de arena que los ríos San Juan y Maíz no pudieron romper”, comentó Norving Torres, director de la Fundación Amigos del Río (Fundar), que hace trabajos de conservación.

“Cada año, con las lluvias, estos ríos rompen esa barra y el agua sale, pero esta vez no pudieron, porque ahí se acumula parte de las 40 mil toneladas de sedimentos que le caen al San Juan gracias a la mala construcción de la carretera de Costa Rica”, explicó.

Según un grupo de científicos nicaragüenses que estudiaron el caso, antes de la construcción tica el río San Juan recibía unas tres mil toneladas diarias de sedimentos desde el país del sur, ubicado del otro lado del cauce. Tras la ejecución de la pista, caen cuarenta mil.

“Esto demuestra la necesidad de que se mantenga la alerta amarilla emitida por el Gobierno, pero debe asumirse de forma responsable”, expresó Kamilo Lara, quien impulsó la declaratoria.

El Comité Municipal de Prevención y Desastre mantiene que la inundación se debió a que este año los cauces estaban sucios.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí