II

“¿No socorres a aquel que te amó tanto, y que por ti salió de la vulgar esfera?

Luis Alvarenga

“¿No socorres a aquel que te amó tanto, y que por ti salió de la vulgar esfera?”Inf., II

Recuerdo su nombre, el incienso de sus cartas;

su voz habla conmigo cuando

corro peligro de ser hombre,

es decir, cuando temo

arrojarme a las oscuras urbes.

Porque es su desnudez

la que me envía un pájaro

cuyo trino

me es bastón propicio,

íntimo Sol,

nuevos ojos.

Y así, no importa la vecindad de los huesos; quiero decir:

se troza el canto

con la cobardía de ser hombre, y si estoy ciego,

cegado estoy con el color de un susurro de mujer.

Creo que soy otro: el que está partiendo.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí