Asunción/EFE
El presidente Fernando Lugo enfrenta un juicio político que comenzó ayer a las 18.15 hora local con la presentación de la acusación a cargo de cinco diputados que ejercieron como “fiscales”.
El enjuiciamiento fue decidido ayer por la Cámara de Diputados, que responsabilizó a Lugo por la muerte de seis policías y once campesinos durante un desalojo de “sin tierras” el 15 de junio en una hacienda de Curuguaty.
Además, un acto político de grupos de izquierda en una dependencia militar en 2009, el conflicto entre “sin tierras” y grandes productores agrícolas en la región de Acunday, la ola de inseguridad en el país, y la aprobación del Protocolo de Ushuaia II aprobado por el Mercosur en Diciembre de 2010, fueron las razones esgrimidas contra Lugo.
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (Alba) difundió un comunicado en el que manifiestan su rechazo al juicio político, proceso que califican de “maniobra de sectores de derecha”.
Asimismo, el escrito señala que el juicio “busca la destitución del Presidente Lugo, y la instalación de un Gobierno ilegítimo para retrogradar al Paraguay a las viejas prácticas políticas ya superadas”.
Por su parte, Lugo estaba “calmo” y “sereno” anoche, cuando recibiría en su residencia a los cancilleres de la Unasur que viajaron ayer a Asunción.
El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, pidió que se respete el “debido proceso” en el procedimiento de destitución contra Lugo. Si el ex obispo católico es destituido (con 30 votos de los 45 legisladores), el Partido Liberal Radical Auténtico volverá a ocupar la presidencia del país luego de 76 años.
El diario maltés asegura que solo uno de los ocupantes del helicóptero, asegura ser francés.
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