Productores de yuca exigen que se acelere el registro y liberación de las variedades de yuca que han validado. LA PRENSA/NOEL AMILCAR GALLEGOS

Esperan más apoyo del Gobierno

Las instalaciones donde funciona la planta procesadora de yuca de la asociación no gubernamental Nicarahuac, de Masaya, fue donde parte del gabinete de Gobierno se reunió con algunos productores de la zona y organizaciones como la Fundación para el Desarrollo Tecnológico, Agropecuario y Forestal de Nicaragua (Funica), para escuchar problemáticas y ofrecer algunas soluciones al sector.

NOEL AMÍLCAR GALLEGOS

Las instalaciones donde funciona la planta procesadora de yuca de la asociación no gubernamental Nicarahuac, de Masaya, fue donde parte del gabinete de Gobierno se reunió con algunos productores de la zona y organizaciones como la Fundación para el Desarrollo Tecnológico, Agropecuario y Forestal de Nicaragua (Funica), para escuchar problemáticas y ofrecer algunas soluciones al sector.

La mayoría de los productores de granos básicos se quejaron del pésimo estado en que se encuentran los caminos, lo que hace difícil el acceso.

Por su parte Nicarahuac dijo que uno de los principales inconvenientes es que el Gobierno todavía está trabajando en las normativas y registro de certificación, para que el productor tenga certeza de que está recibiendo insumos certificados por las autoridades respectivas.

“Esperamos que haya disponibilidad y accesibilidad de que esta semilla de yuca certificada llegue a las más de 200 familias productoras del departamento de Masaya. El Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) sabe que nosotros hemos triplicado la productividad con algunas variedades de semillas, y que por eso necesitamos seguridad para las familias que vamos a atender”, dijo Moisés Espinosa, presidente de la asociación.

“Aquí en Masaya hemos demostrado que (la yuca) no solo es buñuelo o comida, sino que también es almidón que han requerido las industrias que están aquí, como las textileras, salchicheras, productos para animales, entre otros”, agregó Espinosa.

“Creemos que el reto que tienen ellos es producir la variedad de yuca, organizar a más productores alrededor de la pequeña industria que ellos tienen para poder trabajar a plena capacidad y poder suplir la demanda industrial nacional”, expresó María Auxiliadora Briones, gerente de la Fundación para el Desarrollo Tecnológico, Agropecuario y Forestal de Nicaragua (Funica).

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