DAMASCO/AFP
La agencia oficial Sana afirmó que los observadores habían atropellado a habitantes de la aldea Chir que querían “contarles sus sufrimientos provocados por grupos terroristas armados”, e informó de tres heridos.
El ministerio de Relaciones Exteriores sirio acusó ayer a EE.UU., de “animar a los grupos armados a cometer más matanzas, (actos de) terrorismo” en Siria.
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El jefe de las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, Hervé Ladsous, fue preguntado ayer si estimaba que Siria estaba en guerra civil, y contestó: “Sí, creo que podemos afirmarlo. Claramente lo que está sucediendo es que el gobierno de Siria perdió gran parte de su territorio, varias ciudades frente a la oposición, y quiere recobrar el control”.
Por octavo día consecutivo, las fuerzas del régimen bombardearon la ciudad de Hafa, en la que se impidió entrar a los observadores de la ONU. Según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), cientos de rebeldes del Ejército Sirio Libre (ESL) están en Hafa, una localidad considerada estratégica por su proximidad a Qardaha, ciudad natal del presidente Bashar al Asad.
En ocho días de bombardeos y combates, 120 personas, de los cuales 29 civiles, perdieron la vida, según el OSDH.
“Las fuerzas del régimen se preparan para atacar Hafa”, estimó el presidente del OSDH Rami Abdel Rahman.
Una activista en el lugar contó que había tranques “a las puertas de la ciudad”, abandonada por la mayoría de sus 30,000 habitantes.
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