Saúl Martínez
Desde el fin de semana hasta ayer en Chichigalpa se reportan siete invasiones en terrenos, que incluyen al panteón indígena del barrio El Pueblito, un patrimonio cultural local, zona de hallazgos de utensilios prehispánicos y restos de aborígenes.
Otra de las tomas es en la zona posterior del estadio municipal Flor de Caña, que pertenece al instituto Víctor Manuel Soto, el más importante centro de estudios público de la localidad.
Otro grupo se repartió más de cuatro manzanas de terrenos de Enacal, en la zona sur del reparto Wells, en donde se proyectaba extender la pila séptica.
- 10.5 manzanas de una finca con problemas judiciales de narcoactividad también fueron tomadas, además el estadio improvisado de futbol en el reparto Las Palmeras, detrás del juzgado, donde hay planes de construir un pozo.
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Los precaristas al norte de Enacal se apoderaron también de un terreno presuntamente de la magistrada del Tribunal de Apelaciones de León, Xochitl Cerda, pero esta no fue localizada para conocer su versión.
Las tomas se extienden a un terreno que tenía beneficiarios, aprobado por el Concejo, ubicado frente a Inatec.
AUTORIDADES NO ACTÚAN
El jefe policial comisionado mayor Douglas Rafael Pichardo dijo que se presentaron al lugar.
“Les dijimos que la mejor manera de evitar este tipo de incidentes era la plática, el alcalde (sandinista Víctor Sevilla) conformó una comisión con la sociedad organizada para explicarles que son terrenos del Estado y deben tener un poco de conciencia para obtener algún tipo de beneficio, no de esa manera”, precisó el jefe policial.
El alcalde Víctor Sevilla dijo que precisamente a las 4:23 p.m. de ayer se encontraba en una reunión abordando el tema para encontrar una solución.

Melva de Jesús Reyes, acusada por vecinos del reparto Modesto Palma, de ser una productora de arroz dueña de una casa, lideraba la toma de los terrenos del instituto Víctor Manuel Soto y dijo que toda la gente en la zona no tenía dónde vivir, además negó que las tomas sean organizadas por CPC.
Reyes refirió que los terrenos de la municipalidad estaban abandonados con vagos que se drogan. “Además la ‘Chayo’ Murillo dijo que podían ocuparlos cuando estábamos en campaña”, señaló.
Los tomatierras provenían de distintos sectores de Chichigalpa.
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