Antonio Torres del Cerro/EFE
La selección portuguesa se ha apropiado del refrán popular “a mal tiempo buena cara” y regresó a los entrenamientos con buenos humos, a pesar de perder el sábado ante Alemania (1-0) en su debut en la Eurocopa.
El gol del hercúleo Mario Gómez no amargó la vuelta de los portugueses a Opalenica, la pequeña localidad polaca donde se concentran para el torneo y que les ha acogido con los brazos abiertos.
Centenas de aficionados locales aprovecharon el domingo para dar ánimos a los 23 internacionales de Paulo Bento, que perdieron con “mucha mala” suerte ante sus adversarios germanos, de acuerdo con el propio Cristiano Ronaldo, seguramente el peor en digerir la derrota.
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