Lucía Navas
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La reducción experimentada por los precios de los combustibles y perecederos en el mes de mayo, en Nicaragua, tuvo un efecto positivo, ya que “alivió” la presión inflacionaria registrada los meses anteriores.
La caída en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) nacional disminuyó 0.31 por ciento, lo cual permitió que el mes pasado la inflación acumulada se situara en 2.53 por ciento. El indicador es levemente menor al 2.85 de abril.
Por su parte, la inflación interanual se situó a mayo en 7.53 por ciento, por debajo del 8.29 por ciento alcanzado el mismo mes de 2011, indica el Banco Central de Nicaragua (BCN).
Las bajas registradas en los precios del queso, tomate, otras frutas frescas, chiltoma, repollo, huevos de gallina, cuajada, limón, plátano y leche líquida, fueron las que más contribuyeron a la disminución de la división de alimentos.
El BNC también reporta una disminución en los costos de las comunicaciones ( 0.87 por ciento), a consecuencia de la caída en el precio de los servicios de telefonía celular.
El BCN explica que la tendencia a la baja de la inflación de mayo fue parcialmente contrarrestada por el aumento de los precios en restaurantes, hoteles, muebles y artículos para el hogar, entre otros.
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