Wendy Álvarez Hidalgo
Que no se exporte ni una pulgada de madera sin valor agregado. Esta es la petición que hacen al Gobierno pequeños empresarios del sector madera-mueble ante las dificultades que afrontan para conseguir su materia prima con alta calidad.
Añade que tienen un plan de estrategias para impulsar a todos los sectores de la micro y pequeña empresa. Solo para este año esperan elevar a 10,000 el número de mipymes que recibirán asistencia. Además entregarán maquinarias.
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Para fabricar un mueble deben hacer “malabares” hasta llegar a la madera. “Queremos influir en el Gobierno para que se impida la salida de madera simplemente aserrada, para que no nos convirtamos en un país que vende materia prima, madera sin valor agregado. Esto permitiría que dentro de 20 años cuando de los árboles de tecas —la madera más cara y más preciosa del mundo— que están sembrados en el país salgan muebles y no madera en bruto”, afirma Víctor Gabuardi, propietario de una mueblería en Managua desde hace 40 años.
El pequeño empresario sostiene que si el país apuesta por vender madera con valor agregado, en el futuro esto podría atraer la atención de grandes empresas europeas y estadounidenses e instalarían zonas francas de este tipo en Nicaragua.
Las exportaciones de madera aserrada en 2011 aportaron 6.41 millones de dólares, más del doble con relación a 2010. Entretanto, la venta de muebles sumó alrededor de 1.43 millones de dólares, ligeramente superior a 1.15 millones con respecto al año anterior, según datos del Centro de Trámites de la Exportaciones (Cetrex).
Mauricio Herrera, propietario de Mueblería Ideal, de Matagalpa, reconoce los problemas de disponibilidad de materia prima y se suma a la demanda de no exportar madera sin valor agregado. “(Los exportadores) se llevan lo mejor de nuestra madera fuera del país y por eso nosotros nos quedamos con lo poco que nos dejan y la calidad no es la misma”, afirma.
Los empresarios aseguran que debido a la escasez del producto a veces caen en la ilegalidad de comprar a escondidas, es decir sin registro legal.
Romy Mendoza Zamora, propietario de otra mueblería en Managua, afirma que otro factor que ha incidido en sus problemas es el incremento en el precio de la madera. Por ejemplo señala que la pulgada ha pasado de siete a 12 córdobas.
“Estamos intentando buscar una reunión con el Gobierno para ver si nos puede ayudar en esto”, añade.
Los empresarios afirman que también necesitan planes de financiamiento.
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