Ramón H. Potosme
Miembros de la Fundación José Nieborowski denunciaron el abuso de la Policía Nacional y tráfico de influencia de parte de Jenny Reyes para obtener el control de esa organización.
Melvin Romero era presidente de una junta directiva que destituyó el Ministerio de Gobernación y Reyes fue a quien nombraron. Pese a ello, las nuevas autoridades supuestamente ilegales no habían logrado tomar posesión hasta el pasado viernes, cuando con violencia expulsaron a los trabajadores y la directiva que preside Romero.
Adicionalmente, Romero denunció que lo quieren involucrar con el crimen organizado, y para ello, según él, la fiscal auxiliar de Boaco, Rosa María Gutiérrez, introdujo una denuncia por ese tipo de delito.
El denunciante considera que Reyes tiene influencia por ser pariente de la exdirectora de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, la comisionada Vilma Reyes, jefa de Seguridad Pública.
“Es una obsesión de la señora Reyes, ella es prima hermana de la comisionada Vilma Reyes y su equipo de abogados ha sido cercano al FSLN”, dijo Romero.
Según Romero, por la violencia con que llegaron decenas de antimotines a hacer el secuestro o el embargo, ellos no responden por los bienes porque ni siquiera les entregaron un inventario de lo encontrado.
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