Hace dos semanas tuve la oportunidad de entrevistar a varios pequeños y medianos productores rurales hondureños que lograron alcanzar el éxito. A continuación reflexiones sencillas pero útiles para otros empresarios o personas interesadas en emprender un negocio (en comillas las palabras de los productores).
1. Importancia de la credibilidad. De ser honesto, y cumplir sus compromisos. “Que te perciban como una persona trabajadora”, te abre las puertas a las oportunidades. La confianza es básica para que otras personas quieran hacer negocios con usted.
2. La actividad productiva te da la oportunidad de ser independiente, de “ser tu propio jefe”. Al mismo tiempo es un desafío que le tomará tiempo y esfuerzo; por lo cual es importante “hacer lo que mejor le parece”, algo que disfrute haciendo.
3. Esfuerzo y trabajo son críticos para salir adelante y “ponerle interés a la oportunidad para poder tener algo en la vida”.
4. Hay que “sembrar más para crecer más”. Si puede hacer algo pequeño de forma rentable, busque la manera de hacerlo más grande o a mayor escala.
5. Produzca más en el tiempo disponible. “Aprenda a trabajar de forma diferente”. Excelente lección de agricultores que cambiaron la producción de granos básicos por vegetales orientales, incrementando significativamente sus ganancias.
6. Administre bien sus préstamos. No tome más deudas de las que puede pagar y “honre siempre sus compromisos”. Siga la regla dorada de: “Cuidar mucho lo que no es de uno y no malgastar lo que es suyo”.
7. “Economice al máximo y aprenda los aspectos técnicos para producir mejor”. Busque ayuda de personas con experiencia que puedan darle sugerencias o técnicas para producir mejor.
8. Aprenda a conseguir y mantener sus clientes y busque lugares nuevos donde comercializar sus productos.
9. “Juntos somos más”. Trabajar organizado con otras personas de su confianza puede ayudarle a aprender más, comprar y vender mejor e incluso repartir el trabajo.
10. El control es clave y debe estar siempre presente. “Manténgase cerca de su negocio, esté pendiente de lo que hace falta y corrija cuando sea necesario”. Hay que atreverse e intentar. “Si las perspectivas del negocio son buenas”, se evidencia los beneficios, “no hay que pensarlo dos veces”.
(*) Director de Promifin, programa auspiciado por la Cooperación Suiza en América Central ejecutado por TrIodos Facet. [email protected]