Pablo Fletes
La semana pasada en Río de Janeiro, Brasil, el púgil Osmar Bravo consiguió un enorme mérito, al clasificar a los Juegos Olímpicos de Londres, que se realizarán este año.
Nunca antes un boxeador había clasificado a unas Olimpiadas. Unos habían viajado como invitados y otros por el llamado “wild card”.
Pero Bravo consiguió la clasificación ganando dos de tres combates en el Preolímpico, asegurando de paso el bronce.
Esos son méritos importantes y la Federación Nicaragüense de Boxeo Aficionado (Feniboxa), que dirige el comisionado Diógenes Cárdenas, prometió una buena asistencia al púgil de cara las Olimpiadas de Londres, que iniciarán a finales de julio.
“A pesar que inició tarde en el boxeo, Osmar es un boxeador que ha puesto mucho interés para mejorar. Es un muchacho disciplinado y por eso vamos a trabajar para darle las mejores condiciones de cara a Londres”, dijo el comisionado Cárdenas.
Según Cárdenas, Feniboxa no hace planes de una larga estadía de Bravo en el extranjero.
A pesar de las limitantes que sufre el boxeo en León, lo reconcentrarán en esa ciudad para que se prepare bajo las órdenes del entrenador Javier Medina.
Y tratarán de enviarlos a Londres unas dos semanas antes del inicio de los Juegos, sin descartar un rápido paso por Puerto Rico para conseguir un mejor fogueo en vista que competirá en 81 kilos.
“Sin quitar mérito a Adolfo Méndez o Gustavo Herrera, que compitieron en Olimpiadas, Osmar es el único boxeador en la historia de Nicaragua que se ha clasificado a unos Juegos, y el único atleta de Nicaragua en este ciclo”, dijo Cárdenas.
Bravo se encuentra actualmente de vacaciones en su natal Muelle de los Bueyes, donde fue recibido como héroe el pasado martes, pero el próximo lunes viajará a Managua para continuar sus entrenamientos.
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