Alina Lorío
El Ministerio de Salud investiga qué está afectando a pobladores de Ocotal y otros municipios de Nueva Segovia que desde hace quince días comenzaron a padecer de fuertes dolores de estómago, vómitos, diarrea y malestar general. Las autoridades no asocian estos padecimientos ni con el dengue ni rotavirus ni leptospirosis.
“Hay control de la enfermedad, las lluvias nos agarraron antes de lo previsto, pero consideramos que podría haber un contaminante en los alimentos, estamos seguros de que no es en el agua, porque tiene un proceso de control de calidad antes de que salga a las tuberías”, respondió el doctor Eddy Cáceres, director de Higiene y Epidemiología del Minsa en Nueva Segovia.
Manifestó que por el momento no es una situación alarmante o fuera de control, sino que las condiciones creadas por un invierno prematuro son propicias para la proliferación de moscas, que se elevan de acuerdo con las condiciones higiénico-sanitarias de cada localidad.
NO ES EPIDEMIA
Para el Minsa, no se ha llegado aún a una epidemia, pero los casos se han elevado con relación a las cifras registradas antes de que iniciaran las primeras lluvias.
Los casos de diarreas han subido en Ocotal, Dipilto, Ciudad Antigua, Quilalí y Wiwilí, es decir en cinco de los 12 municipios de Nueva Segovia.
“Estamos preparados para hacerle frente tanto en los centros de salud como en los hospitales”, recalcó el galeno.
Los más afectados son niños menores de 5 años. En ese sentido, el doctor Cáceres insistió en que no es recomendable purgar a los pequeños porque esto conlleva a elevar los niveles de deshidratación. Solo orienta el uso de suero oral y un calmante de los vómitos.
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