La información política no se cuece en pasillos de la Asamblea, Cancillería o Miraflores. En Venezuela da la impresión que no debe ser demasiado arriesgado afirmar que la red social Twitter es la auténtica arena del dirime de la política.
Esto por lo muchísimo que tanto oficialismo y oposición acuden a los 140 caracteres para expresar opiniones o hacer anuncios. Y además porque cuando políticos de uno y otro lado son citados en los medios, generalmente los periodistas lo suelen hacer aludiendo a sus cuentas de Twitter.
Aquello de las declaraciones a un corrillo de periodistas micrófono en mano, los envíos de notas de prensa o las entrevistas han pasado a un segundo plano. Se dice y se difunde en Twitter.
Este giro hacia Twitter como lugar dónde ocurre lo político en Venezuela es imposible explicarlo sin aludir al cáncer que ha obligado al presidente Hugo Chávez, a dejar de ser aquella figura omnipresente en la televisión. Lejos queda “Aló presidente”, el maratoniano magazine que presentaba Chávez cada domingo. También son algo extraordinario las “cadenas”, las apariciones del mandatario a la que obligatoriamente tenían que sumarse las televisiones y radios del país.
La enfermedad y su tratamiento han impedido al presidente mantener su ritmo comunicador. Y este comenzó a valerse cada vez más de los micromensajes de la red social como la mejor forma de dirigirse al público.
Sin ir más lejos, el mandatario este lunes anunció diversos proyectos: “¡Quiero incrementar la inversión en el Delta! ¡Mandenme más proyectos!”. Nada de boletín oficial o anuncio ante parlamentarios, esto por Twitter.
“Nuestra Venezuela se gobierna por Twitter, las leyes se aprueban por Twitter. ¡Este no es el país que queremos los venezolanos!”, escribió el candidato unitario de la oposición, Henrique Capriles Radonski, también en Twitter.
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