En el artículo “La pobreza es ciega” (01/05/12), don Fabio Gadea Mantilla afirma que: A los pobres no les interesan la institucionalidad, el Estado de derecho, la seguridad ciudadana y jurídica, la Constitución de la República. La palabra democracia no tiene ningún sentido para ellos. No les interesan las noticias. La pobreza vuelve ciega a la gente. El pobre no ve que el caudillo es dictador Para el pobre el dictador será el “mejor presidente que ha tenido el país” si le regala algo.
En mi opinión, don Fabio está equivocado. No soy representante de los pobres, pero en algún momento de mi vida fui pobre y por mi negocio diario hablo con los pobres y creo que lo que sucede es que los pobres no creen en los políticos. Don Fabio y Montealegre, cuando Alemán fue presidente, jamás criticaron el pacto y la corrupción, al contrario, disfrutaron el “dedazo” de Alemán, y así ocuparon cargos importantes en el PLC y en el Estado. Don Fabio fue 10 años diputado del Parlacen por el “dedazo”. Cuando Alemán ya no pudo darles prebendas, se volvieron antiarnoldistas y dijeron: quitate vos para ponerme yo. Por eso algunos pobres no creen en ellos.
En todos los programas de su radio los pobres dijeron claramente que debíamos ir unidos a las elecciones. Adolfo Calero y monseñor Mata lo visitaron para buscar la unidad, y don Fabio y Montealegre dijeron que no querían nada con Arnoldo y el PLC. Cuando José Esteban González y el suscrito nos reunimos varias veces con don Fabio para informarle que Alemán aceptaba 5 de la 7 propuestas de unidad, él nos dijo que no a las 5 propuestas. Y que no necesitaba de nadie para ganar, que Alemán debía de retirarse a El Chile. Yo, se lo dije claramente a don Fabio y a Montealegre: divididos ni Fabio ni Alemán ganan. Pero la soberbia, la prepotencia y la arrogancia de ambos pudieron más que la lógica, la razón y el patriotismo. En esos momentos a ambos les importó un comino los pobres, solo pensaron en ellos.
¿Cuánta gente no fue a votar? No se sabe con certeza, pero la abstención fue masiva. Los pobres no son tontos, sabían que divididos no se ganaría y no fueron a votar. El dictador Ortega aprovechó para robarse más votos.
Lo vi, a don Fabio, protestando por el fraude en Camino de Oriente con 30 personas. Me dio lástima, no él sino la protesta. Dónde estaban sus diputados, su equipo de campaña, la montaña de votos? A Montealegre le robaron la Alcaldía, a don Fabio X cantidad de votos. ¿Dónde está la valentía de su alianza defendiendo los votos? Por eso algunos pobres no creen en ellos.
Don Fabio decentemente decidió no ir a la Asamblea, pero sus diputados están allí aprobando todo lo que manda el orteguismo y obviamente disfrutando de los reales que les regalan por darle legitimidad a un Estado de facto.
Le digo a don Fabio que los pobres no han fallado. Son los políticos los que les han fallado a los pobres. Debe dejar de quejarse y vamos unidos a las municipales. Verá como sí hay montañas de votos y valor para defenderlos. Debe demostrar, no con cartitas, coplitas y lamentos que ama a este pueblo, liderando la unidad con valentía, generosidad y sabiduría.
Le recuerdo a don Fabio lo que muchas veces le dije: la división del PLC y PLI solo beneficia al dictador Ortega. En vez de echarle la culpa a Alemán o a los pobres de sus fracasos debe asumir su papel como uno de los líderes de la oposición. Solo unidos los liberales le podemos ganar al dictador Ortega. El autor es empresario liberal
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