MADRID / EFE
El Gobierno de España decidió ayer nacionalizar el Banco Financiero y de Ahorros, con lo que controlará el 45 por ciento de Bankia, la cuarta entidad financiera del país por activos, y el Estado aportará capital para sanear el grupo, informó el Ministerio de Economía.
El departamento que dirige Luis de Guindos impulsará los trámites para convertir en acciones el préstamo de 4,465 millones que concedió el Estado al grupo a finales de 2008. Como resultado de esta conversión, el Estado, mediante el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) será titular indirecto del 45 por ciento del capital de Bankia, con lo que tendrá su control.
Economía considera que la conversión de la ayuda del Estado se hace porque se cree “improbable, a la vista de la situación de la entidad y de su grupo” que pueda devolver en cinco años el dinero recibido.
LA PARTICIPACIÓN DEL ESTADO
Así que, a tenor de esta consideración, al Estado le corresponde requerir que la ayuda prestada se convierta en una participación, que en este caso supone la nacionalización del grupo y la toma de control de Bankia. Ningún acreedor del grupo, incluidos los depositantes y titulares de participaciones preferentes, se verá perjudicado por esta decisión, reza el comunicado.
El Gobierno espera que Bankia, con diez millones de clientes y más de 400 mil accionistas, aprovechará su potencial para continuar jugando un papel primordial en el sector bancario español. Los directivos de la entidad tendrán que presentar al Banco de España su plan de reestructuración, viabilidad y mejora de gobierno corporativo.
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