Por Eduardo Cruz
Que la factura de energía eléctrica está altísima o alterada, que se fue a reclamar a Disnorte-Dissur y no se recibió buena atención, o que se cobra alumbrado público pero la calle siempre está oscura, son algunos de los problemas que tienen los nicaragüenses con la distribución de la energía eléctrica, entre muchos otros.
Jorge Katín, vocero de la distribuidora, intenta dar una explicación de lo que está ocurriendo.
:::¿Por qué tan cara la energía en Nicaragua?
Todavía a estas alturas nosotros tenemos una dependencia bastante importante de energía generada por petróleo. A pesar de los esfuerzos que se han hecho en los últimos años y de proyectos que incluso ya están funcionando de energía eólica, energía geotérmica que ha venido subiendo, y otros proyectos que están en futuro, todavía nosotros hay momentos en el año en que más del 70 por ciento de la energía es a base de petróleo y como el petróleo ha subido y el barril de fuel oil, que es con lo que se produce energía, está arriba de los 100 dólares, que es el doble de lo que valía hace apenas cuatro años, eso hace que la energía sea sumamente cara.
:::¿Hay alternativas?
Eso no es un problema ni una responsabilidad de la distribuidora, porque nosotros no generamos, nuestro trabajo es distribuir la energía. Obviamente también nosotros tenemos una parte que debemos hacer contrato con energía barata, pero eso depende de las empresas o instituciones que quieran invertir en el país. Afortunadamente han surgido varias empresas que están dispuestas a correr el riesgo en Nicaragua y ya tenemos proyectos que están funcionando y otros que se están negociando, incluso un ingenio que opera al lado de Rivas estamos a punto de firmar con ellos un contrato, que va a significar que por lo menos dentro de un par de años se van a generar allí por los menos unos 30, 40 megavatios de energía producida a base de bagazo de caña.
:::La gente se siente asfixiada con las facturas altas.
Nuestro trabajo es medir la energía que consumen a través de los medidores. Los medidores ya fueron auditados incluso el año pasado por la Universidad de Ingeniería y arrojó que los medidores estaban bien y que del porcentaje que era muy pequeño, como del cuatro por ciento, de los medidores que no estaban bien, la mayoría de ellos estaban midiendo más bien a favor del cliente, menos energía de la que realmente consumen, entonces el tema de los medidores no es eso.
Medimos la energía, cuánto consumen y multiplicarla por el valor del kilovatio y el precio del kilovatio no lo ponemos nosotros, lo pone el ente regulador de acuerdo con el precio real de la energía, restándole los subsidios y los financiamientos que se aprueban. Lo único que queda en este momento es ser lo más eficiente posible y hacerle un llamado a las personas que seguimos siendo ineficientes en el uso de la energía.
:::¿Qué hace de malo la gente?
Vos te vas a las 10:00 de la mañana a un barrio y en muchas de las casas ves en los porches las luces encendidas y todavía en Nicaragua casi el 80 por ciento de las bujías que usamos siguen siendo de las incandescentes, de esas de 100 (vatios), a pesar que la tecnología es avanzada y que en muchos lugares se venden luminarias de uso eficiente. Sin embargo, la mayoría de la gente sigue usando las famosas bujías amarillas, que para el precio son criminales, seguimos dejando los televisores encendidos, seguimos dejando conectados los aparatos. Los televisores pasan las 24 horas del día encendidos y uno cree que está apagado pero la lucecita roja ¿cómo se enciende? por electricidad.
:::Da la sensación de que ustedes son rápidos para cortar la energía, pero lentos para atender los reclamos.
Esa afirmación no es tan exacta. Nosotros incluso somos malos cortadores de luz. Para la gente que está en mora la orden de corte la generamos 20 días después, o sea, 15 días que dice el aviso y damos 15 días adicionales, si a los cinco adicionales no pagan se genera una orden de corte. Sin embargo, de todos los clientes que no pagan su energía al mes, nosotros solo generamos alrededor del 25 o 30 por ciento de las órdenes de corte, o sea, solo cortamos a tres personas de cada 10 que cada mes deberíamos de cortarle la luz, porque no tenemos la capacidad operativa, no tenemos ni la plata ni las cuadrillas para cortarle a todos los que no pagan la luz. No somos tan eficientes en el corte de luz.
:::¿Y en el caso de los reclamos?
Estamos obligados a ser eficientes, si no perdemos el reclamo. La ley dice que tenemos que contestar en un plazo de cinco días el reclamo. Si nosotros no contestamos al día número cinco, el día número seis el reclamo es a favor del cliente por ley. Nosotros tenemos que hacer un esfuerzo y cumplir antes de los cinco días y darle una respuesta al cliente. Nosotros seguimos recibiendo la misma cantidad de reclamos que normalmente hemos recibido en los últimos años. Recibimos entre 12 mil y 13 mil reclamos en todo el país de los 850 mil clientes que tenemos, o sea, no se ha bajado ni subido.
:::Usted dice que se mantiene el número de reclamos, pero lo que sí se ha visto es que se ha reducido el número de delegaciones para reclamar, se cerró en Jinotepe, por Montoya, por el Teresiano …
En Jinotepe no tenemos una, ahora tenemos dos. El concepto que nosotros teníamos era la gran oficina nuestra, enorme, con un montón de gente adentro para atender a una cantidad de clientes. Lo que se ha hecho, en el caso de Jinotepe, esa oficina se cerró pero se abrieron dos, hemos dividido a Jinotepe en dos lugares y el personal que estaba ahí ya es personal propio, formaron su propia empresa y es el mismo personal que estaba ahí. La del Teresiano, que era grande, la trasladamos al banco. No es cierto que hayamos cerrado oficinas. Hemos abierto otras opciones para reclamo.
Para reclamar una factura no es necesario llegar a una oficina, vos podés llamar al 125, hacés tu reclamo, decís que no estás de acuerdo con la factura y ahí se te da una orden de reclamo y tu reclamo tiene el mismo proceso y te llega la resolución por escrito y también en la página web y es igual, solo entrás con el número NIS y por esa misma página web vos das un correo electrónico y por ahí te llega la comunicación. En algunos lugares alejados hemos puesto teléfonos gratis.
:::Con los medidores nuevos mucha gente pegó el grito al cielo, porque se incrementó la factura.
Nosotros estamos comprando un poquito más de energía y estamos facturando exactamente lo mismo.
:::¿Y por qué están colocando muy alto los medidores?
El 99.9 por ciento de los medidores están donde la normativa dice que tienen que estar. En algunos sectores como en los mercados, y en algunos pequeños sectores de barrios en Managua y en otras partes del país ha sido imposible que la gente deje los medidores en paz. Le ponés un medidor nuevo y a los 15 días llegás y el medidor ya no tiene el sello de garantía o el medidor ha sido manipulado, ha sido pintado o ha sido robado. Nos hemos visto obligados a subir la altura de los medidores.
:::Se violenta la ley.
El protocolo que se firmó con el Gobierno tuvo carácter de ley, porque fue aprobado por la Asamblea Nacional y en uno de sus artículos dice que la distribuidora deberá realizar y adecuar redes especiales para disminuir el fraude y las pérdidas de energía. Nosotros nos estamos basando en eso para en esos lugares subir los medidores para evitar que se los roben o los dañen. Eso no nos gusta porque se hace difícil la lectura, pero además de eso nos incrementa los costos. El aparato donde se pone lo tiene que dar a hacer la distribuidora y eso incrementa los costos. Lo ideal es que todo mundo tuviese su medidor en el lugar exacto y lo ideal sería que nadie toque el medidor. Tenemos que protegerlos y subirlos.
:::Hace poco secuestraron a un equipo de trabajadores subcontratados. ¿Qué está pasando?
Esta es una cosa que se viene haciendo en algunos lugares y que no es correcto. En primer lugar el trabajador que anda ahí es un empleado, es tan pobre y tan necesitado como el que está en el barrio y muchos viven ahí mismo en esos barrios. Entonces no tiene sentido ni hacerle daño a ese trabajador, porque él no tiene la culpa. Pero además no es correcto que por llegar a cumplir un trabajo, cortar la energía de alguien que no paga, que tiene tres, cuatro, cinco meses de no pagar, hagan ese tipo de acciones, es un delito y no es la manera de resolver el problema. El día en que en un lugar no tengan para pagarle al que llega a distribuir el pollo o al que llega a dejar el jabón o la leche, ¿lo van a secuestrar también? Al que anda cobrando la señal de cable a ese le pagan y si no le cortan la señal y no hay problema. Yo no he visto que secuestren a un trabajador de una empresa que distribuye televisión por cable o que distribuya celulares.
:::Si la situación de la energía se agrava, van a continuar este tipo de hechos.
Y no le conviene a la gente. Hay trabajadores nuestros que incluso ya no quieren ir a esos lugares y no los podés obligar. Por responsabilidad nosotros tampoco podemos mandar a alguien a exponer el pellejo en esos lugares, que sabemos que los están esperando para eso. Aquí hubo un momento en que nadie quería entrar al Oriental, “correme” te decían, pero no me mandés ahí.
:::Y la empresa en sí, ¿cómo está?
La situación de la empresa es difícil, complicada financieramente en que los temas se tienen que resolver. El Gobierno está claro y el Fondo Monetario está poniendo en agenda la situación en sus pláticas con el Gobierno. La distribuidora tiene que ser financieramente solvente, si la distribuidora no lo es va a ser muy difícil que la calidad del servicio en Nicaragua sea igual a otros países un poco más desarrollados.
:::La gente se queja de esa falta de inversión, hay postes muy viejos que no han sido cambiados
Nosotros somos los primeros en decir eso, que hace falta más dinero en el sector eléctrico de Nicaragua para invertir más en todas las áreas, pero sobre todo en la distribución. Pero ¿cómo se va a invertir más dinero? si el dinero que se debe de usar para invertir es dinero que la distribuidora no logra cobrar porque la energía que muchos sectores consumen no la pagan, como decimos, del mismo cuero salen las coyundas. Esta es una empresa que compra energía, la distribuye y de lo que cobra paga esa energía que compró, y de lo que le sobra debe ser para inversiones, sin embargo con 56 millones de dólares, solo en el año 2011, y este año vamos a terminar con una cifra similar, probablemente este año vamos a dejar de facturar alrededor de 57 millones de dólares a como vamos en este momento, entonces todo el dinero de las inversiones está ahí en las pérdidas, en la energía que la gente consume y que no la paga.
:::¿El cliente que paga va a seguir sufriendo?
Tratamos de que el cliente que paga no sufra, intentamos darle respuesta lo más rápido posible. El problema es que no podemos separar porque en un barrio hay clientes buenos que pagan su factura y hay clientes que la factura la guardan como recuerdo. La red eléctrica es la misma.
:::¿No será que al cliente que paga se le carga lo del que no paga?
No, eso tampoco es cierto, porque el cliente aquí paga lo que consume de energía. Obviamente el cliente bueno no tiene la buena calidad del servicio por culpa del que no paga.
:::El cliente que paga se queja de que paga alumbrado público pero su calle está oscura.
Hemos mejorado mucho en el alumbrado público, aunque no es exactamente nítido. En el año 2011, cuando se privatizó esto, lo que se recibió fueron alrededor de unas 35 mil, 40 mil luminarias, sin embargo en el país hay más de 100 mil luminarias, es decir, se ha duplicado la cantidad de luminarias. Probablemente necesitemos 110 mil o 120 mil, pero eso cuesta plata y esa plata sale de las facturas.
:::¿Ese dinero que se cobra en alumbrado público compensa lo que otros no pagan?
El dinero del alumbrado público va para el alumbrado público. El problema es que no se pagan las facturas. Aquí tenemos gente que tiene 30, 40 facturas sin pagar. Para nosotros están cortados, pero si los vas a ver tienen luz en sus casas. Porque la cuadrilla les corta y media hora después se sube alguien y se conecta ilegalmente y no hay manera de pararlo. El 79 por ciento de la gente que recibe su factura sí la paga, pero se ven afectados por los otros. Este año se pondrán 2,500 nuevas luminarias.

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