Por Ana Gómez
Cartagena, Colombia/EFE
La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), bajo la secretaria general del venezolano Alí Rodríguez, avanzará en el mejor uso de los recursos naturales y buscará un mayor compromiso de Estados Unidos y Europa en el control del consumo de drogas.
Así lo confirmó en una entrevista con Efe el canciller venezolano, Nicolás Maduro, durante la reunión de ministros que celebra hoy este organismo en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias, donde se busca una estrategia común de lucha contra el crimen organizado.
«Alí Rodríguez es un hombre de larga experiencia, fue secretario general de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), fue canciller varios años, es un experto en recursos naturales», destacó Maduro sobre quien dirigirá los designios de la Unasur a partir de junio en sustitución de la colombiana María Emma Mejía.
El ministro venezolano de Exteriores adelantó que Rodríguez «tiene una idea central de su ejercicio, que es avanzar a que Suramérica asuma con más conciencia el estudio y el uso de los recursos naturales».
Maduro destacó que Suramérica «es la potencia más grande en recursos naturales y en biodiversidad, incluido el agua», al apuntar que «ahora muchos en el mundo están mirando esa riqueza para empoderarse».
«Por eso, en Suramérica, tiene que ver esa riqueza con una intención de desarrollo», aseveró, para dejar claro que precisamente los recursos naturales son los que pueden de dotar de prosperidad a esta región, en plena expansión económica.
Maduro también hizo referencia a otro de los asuntos que más preocupan a la región: la seguridad y el narcotráfico, y en ese sentido indicó que «Venezuela, a la cabeza de Unasur, ha de desarrollar una experiencia de cooperación para crear una estrategia contra la producción, tráfico y consumo» de drogas.
Mencionó así a EE.UU. y Europa, a los que calificó como los grandes consumidores de estupefacientes, y por eso dijo que «hay que exigirle al Norte políticas de reducción de consumo, coordinadas con políticas de disminución de producción». Y es que mientras que en los países andinos (especialmente Colombia y Perú) se produce la cocaína y el resto de América Latina se ha llenado de rutas de exportación de la droga, Estados Unidos y Europa son los que la consumen.
Maduro recordó que «Venezuela rompió su vínculo con la DEA (la agencia antidrogas de EE.UU.) en 2004» y afirmó que «desde entonces es un país libre de producción de drogas». Y justificó aquella ruptura en que «la relación con la DEA casi se convirtió en una relación con un cartel de la droga».
Por eso, el canciller venezolano insistió en que América Latina debe desarrollar «una estrategia autónoma y propia para combatir la producción, el tráfico y el consumo, pero sobre todo exigir al Norte que atienda el problema de salud pública».
Según Maduro, «en Estados Unidos hay un gran consumo de drogas entre los jóvenes y eso nos perjudica a todos», en alusión a las consecuencias para toda Latinoamérica.
La excanciller colombiana María Emma Mejía confirmó a Efe, también hoy en Cartagena de Indias, que pasará el testigo de la secretaria general de la Unasur a Alí Rodríguez el próximo 11 de junio durante una reunión de cancilleres del organismo que acogerá Bogotá.