TRINIDAD, Bolivia/AFP
Unos 500 indígenas iniciaron ayer una marcha desde Trinidad, capital del departamento amazónico de Beni, hasta La Paz, donde esperan llegar en entre seis y ocho semanas, en rechazo a una carretera que el Gobierno pretende construir a través del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), aunque el oficialismo calificó a esta protesta como política.
La protesta fue apoyada ayer por seis prostitutas que ha visto perjudicado sus controles semanales gratuitos de sanidad por el paro médico. En Bolivia existen 45,000 prostitutas registradas.
El ministro de Economía, Luis Arce, informó ayer que el presidente ofreció aumentar del 7 al 8 por ciento el ajuste salarial para 2012 en las áreas de la salud y la educación públicas, que llevan un mes de paros.
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Los nativos rechazan la construcción de la carretera que dividiría la reserva natural, de 1 millón de hectáreas, alegando que causaría graves daños en la flora, fauna y hábitat de la población del centro del país, entre los departamentos de Beni y Pando.
La construcción de la ruta a través del Tipnis es financiada con un crédito de Brasil y la obra estaría a cargo de una firma brasileña. La polémica vía comienza en la región cocalera del Chapare, bastión político del presidente Evo Morales, y llega hasta el poblado amazónico de San Ignacio de Moxos en Beni. Del total de 300 km de la vía, 172 km atravesarán el parque indígena Tipnis, rico en flora y fauna.
Esta es la segunda marcha que realizan los indígenas en menos de siete meses. En la anterior caminata hacia La Paz lograron que el presidente Morales vetara mediante ley la construcción de la carretera. Sin embargo, el poder Ejecutivo armó semanas después otra marcha de colonos que pedían la construcción del camino, que tiene un costo de 415 millones de dólares.
El oficialismo, con ese argumento, impulsa una consulta entre los indígenas para que los lugareños decidan si quieren la vía o no, y el propio presidente Morales ha visitado el lugar con regalos y promesas de obras.
Ayer llegó en bote un grupo de 30 indígenas, con mujeres y niños, hasta Puerto Varador, a unos 15 km de Trinidad, donde fueron recibidos por su líder Adolfo Chávez. “¡Viva la marcha indígena! ¿Cuándo? ¡Ahora!”, gritó un indígena sobre la proa de una rústica barcaza tras navegar por el río Mamoré —según dijo— durante cuatro días.
“Venimos desde Oromomo”, una pequeña comarca en el Tipnis, dice otro nativo portando banderas bolivianas y un estandarte con la flor de Patujú, típica del lugar. Se espera que lleguen en botes de 100 a 200 indígenas más, quienes se sumarían a la caminata entre hoy y mañana.
El poder Ejecutivo prometió que la marcha no sufrirá interferencias, aunque la calificó de política y de buscar establecer una plataforma electoral para enfrentar al presidente Morales en las próximas elecciones nacionales de 2014.
El senador oficialista Eugenio Rojas señaló que la nueva ruta traerá desarrollo a los aborígenes del Tipnis, que están sin asistencia de salud, con una pobre educación y sin poder comercializar sus productos de cultivo en los centros de consumo.
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