Por Elízabeth Romero
Las declaraciones que ayer vertió la directora de facto de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, sobre la existencia de supuestas “fotografías en el Elite”, de quienes asistían a ese centro nocturno, dejó al descubierto la posible utilización de ese local para realizar espionaje.
Ante las últimas publicaciones sobre una supuesta investigación a “un alto jefe policial” que estaría vinculado con Henry Aquiles Fariñas, acusado por delitos relacionados con el crimen organizado, Granera dijo que no descartan nada.
Sin embargo aseguró: “No solo jefes de la Policía han visitado el Elite, si es a eso que te referías (…) han habido otros funcionarios de gobierno, han habido directores de medios de comunicación y editores de medios de comunicación que tenemos sus fotografías en el Elite”, sostuvo Granera.
“O sea, que ahí no te puedo decir si consumiendo o compartiendo responsabilidades, se investigan, y aquí no se descarta nada, no solo son jefes policiales, hay mucha gente”, agregó la funcionaria de facto.
ELITE, CENTRO DE INTELIGENCIA DE LA POLICÍA
Para el exlegislador José Pallais, las declaraciones de Granera “son reveladoras” pues “implica algo más grave, que el Elite era un centro de operación de inteligencia de la Policía, porque si les daba facilidades para tomar fotografía quiere decir que había una relación en que se permitía operaciones de la Policía dentro del Elite facilitándoles la logística también”, expresó.
Y a criterio de Pallais, si los visitantes del club nocturno, que dice Granera están en fotografías no aparecían departiendo con Fariñas ni con el grupo ligado a Fariñas, él no le encuentra los motivos de la implicancia, más que el escándalo de estar en un centro de ese tipo.
TUVO QUE MORIR FACUNDO CABRAL
La presidente del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, se mostró confiada en que las declaraciones de Granera sean un indicativo de que está investigando en este caso, pero consideró que sus palabras bien pueden interpretarse como que existe “espionaje” en el país, lo cual “sería lamentable”.
Núñez se preguntó si la Policía tenía sospechas sobre las actividades en ese local, ¿por qué esperó hasta que hubo un muerto (Facundo Cabral, en Guatemala) para ponerlo al descubierto?
El director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), Roberto Petray, mostró su preocupación de que este caso sea similar al caso de Jerónimo Polanco, dueño del centro nocturno Aquí Polanco, en el que hubo policías involucrados en supuesta corrupción y lo que hizo la institución fue “lavarse las manos” retirando a uno de los señalados.
Para el secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona, esto demuestra que “a partir del 2007 se reactivó la seguridad del Estado” que está dando seguimiento a las personas críticas al Gobierno.
Carmona recordó que en el país existe libre movilización y visitar ese tipo de centros considerados públicos es un derecho que tiene todo ciudadano. “Se supone que los nicaragüenses no estamos sujetos a ningún tipo de investigación, de espionaje”, expresó.
DOS MAGISTRADASIMPLICADOS
El magistrado Marvin Aguilar, presidente en funciones de la Corte Suprema de Justicia, al ser consultado sobre las investigaciones sobre el caso Fariñas —que han salpicado a altos mandos de la Policía Nacional y al menos a dos magistradas del poder judicial, según filtraciones policiales— respondió que “si hay responsables les llegará su turno”.
“Cada institución debe cumplir con sus labores institucionales, porque aquí la lucha es preservar la integridad de las instituciones y nosotros no podemos permitir que las instituciones se resquebrajen y yo creo en la Policía y en el poder judicial y si hay algún responsable también le va a llegar su turno”, dijo Aguilar.
De fuentes policiales se conoció que los altos mandos y el presidente inconstitucional Daniel Ortega saben quiénes son las magistradas vinculadas con el caso Fariñas y que en su momento saldrán a relucir los detalles.
(Colaboración de Martha Vásquez).
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