Tania Sirias y EFE
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, afirmó ayer que no ve “razón” para no invitar a Cuba a las cumbres de las Américas, que se celebran cada tres años, y opinó que la oposición de Estados Unidos a esa idea está “dividiendo” la región. Un comentario calificado de “desafortunado” por el exdiplomático Mauricio Díaz.
“Tener a Cuba sentado cada tres años en una Cumbre de las Américas es algo que no debilita el sistema, en mi opinión”, aseguró Insulza.
Díaz expresó que “el tema de invitar a Cuba o no a la Cumbre de las Américas deja claras las tonterías en que han quedado estas reuniones”. Lamenta que no se estudian las razones de fondo, ya que esto significaría además analizar el tema de la democracia en la región, así como la aplicación de la Carta Democrática en muchos países de Latinoamérica.
Asimismo indicó que Cuba tampoco solicitó ser parte de esta Cumbre, por lo que no ven las razones para insistir en su participación.
“Estas declaraciones de Insulza no hacen nada más que confirmar la situación lamentable en que se encuentra la OEA. Sus declaraciones van en la línea de los países que presionan para que se integre a Cuba. Además el secretario de la OEA lo que hace es tratar de quedar bien con Dios y con el diablo”, aseveró Díaz.
Estados Unidos y Canadá expresaron, antes de la Cumbre, su rotunda oposición a la presencia de Cuba, por la falta de libertades democráticas en la isla.
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