Por Lucía Navas
Eduardo Fonseca, director ejecutivo de Caconic, lamenta que persista la dilatación del trámite, lo que afecta la liquidez de las empresas. “Se haría ágil el sistema si desde un inicio se reconociera la exoneración y las empresas no tuviesen que tramitar que les devuelvan los impuestos que no debieron pagar al hacer la declaración”, expresó.
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Las empresas ya no tendrán que presentar ante la Dirección General de Ingresos (DGI) en físico sus libros contables para que sean certificados por la Administración de Rentas o la Dirección de Grandes Contribuyentes, según la Disposición Administrativa General 02-2012 .
Esto supone una respuesta al reclamo que el sector privado hacía a la DGI sobre enfrentar problemas burocráticos excesivos en este trámite.
Eduardo Fonseca, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic), explica que el problema se presentaba cuando las empresas a la hora de rendir informes de manera digital, sobre sus cuentas administrativas y declaraciones, la DGI no se los aceptaba y les hacía presentar en documentos impresos, levantados los datos de manera escrita.
“Es parte de la modernización que se estaba necesitando. Facilitará todo el trámite”, asegura Fonseca.
La disposición está vigente desde el 27 de marzo pasado.
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