Barcelona/Ap
El Real Madrid venció este sábado 2-1 al Barcelona con un gol en cada mitad, de Sami Khedira y Cristiano Ronaldo, y dejó prácticamente sentenciada la Liga Española de futbol con su primera victoria en el Camp Nou desde el 2007.
El primer triunfo del técnico José Mourinho en feudo azulgrana tras 10 visitas previas significó también la primera derrota del Barsa de local en 55 partidos y, a cuatro cotejos de la conclusión del torneo, el Madrid amplió a siete unidades su ventaja sobre el actual tricampeón defensor.
Tras 19 partidos invictos, los “merengues” ocupan la cima de la clasificación con 88 puntos. El Barsa, que cerró una racha de 11 victorias consecutivas, es segundo con 81.
- Real Madrid 2
- Barcelona 1
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Messi, con 13 goles en los clásicos, se quedó también a uno del récord del azulgrana César Rodríguez, mientras que el portugués lleva 54 dianas anotadas en todas las competiciones en la actual campaña, el mejor registro anotador de su carrera.
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El técnico local, Pep Guardiola, dio la liga por perdida: “Felicito al Madrid por la victoria y la liga que van a ganar. Ahora el foco está en la Liga de Campeones. Tenemos que descansar y centrarnos en el Chelsea, que es un partido muy importante“, declaró, en alusión al duelo del martes contra el club inglés para definir su serie por las semifinales de la Champions. Chelsea ganó la ida 1-0 en Londres.
Guardiola defendió la actuación de su equipo, que perdió por primera vez dos partidos consecutivos desde mayo del 2009.
“No tengo la sensación de haber sido inferiores al Madrid, salvo los cinco o siete últimos minutos. Dominamos la posesión y llevamos el partido donde queríamos”.
El chileno Alexis Sánchez, quien salió desde el banco, niveló por el Barsa el tanto inicial del Madrid, pero el equipo catalán cedió su primera derrota de local desde el 11 de septiembre del 2010.
Mourinho repitió el once que perdió entre semana 2-1 contra el Bayern Munich en la Liga de Campeones, con Fabio Coentrao en lugar del brasileño Marcelo en el lateral izquierdo, mientras Guardiola se la jugó en la punta de ataque con el canterano Cristian Tello en vez de Alexis, que ocupó la banca junto con Cesc Fábregas y Gerard Piqué.
El Madrid se vio en control de la situación al comienzo del encuentro. Tras avisar en un tiro de esquina previo con un cabezazo de Cristiano que salvó Víctor Valdés, el Madrid abrió el marcador en otro córner, cuando Valdés dudó en la salida y no consiguió bloquear el remate aéreo de Pepe, que tampoco acertó a despejar Carles Puyol para beneficio de Khedira, que empujó el balón a la red a los 17 minutos.
El primer gol del mediocampista alemán en el torneo significó el 108 del Madrid en la liga, nuevo récord de la competición. La anterior marca de 107 se remonta a la temporada 1988-89, también propiedad del conjunto capitalino.
La gran ocasión del Barsa llegó a los 27 con un buen pase interior de Messi a Xavi, que apuntó ligeramente desviado en mano a mano con Iker Casillas, que pareció rozar el balón.
El equipo blanco reculó y retó al Barsa a lanzarse al ataque sin miramientos, esperando que un contragolpe fulgurante ampliara su ventaja.
El cuadro de Guardiola dominó la posesión a pesar del aguacero primaveral, pero no acertó a quebrar la muralla de nueve hombres por detrás del balón dispuesta por Mourinho y alcanzó el descanso a siete puntos del líder.
Tello mandó a la grada un excelente servicio de Thiago Alcántara para iniciar la segunda mitad, Xavi lanzó fuera un zapatazo y, con la grada mirando el reloj, Guardiola ingresó a Alexis por Xavi en busca de una reacción que se produjo de forma inmediata, pues el chileno convirtió en gol el primer balón que tocó a los 70 minutos.
El Camp Nou rugió y el Barsa se lanzó por la victoria, pero desguarneció su defensa, exponiéndola al contragolpe visitante.
El pecado futbolístico lo castigó rápidamente Cristiano a los 73, al recibir de Mesut Oezil y sortear con habilidad y sangre fría la salida de Valdés para el 2-1. La peculiar celebración de Cristiano, pidiendo serenidad a la grada, encendió los ánimos locales, pero el partido ya estaba sentenciado.
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