Héroe de la fe y la libertad

Editorial: Héroe de la fe y la libertad

El cardenal de la Iglesia católica de Hungría, Jozsef Mindszenty, ha sido rehabilitado legal, moral y políticamente, de manera póstuma, mediante una resolución del fiscal general de ese país centroeuropeo.

El cardenal Mindszenty era arzobispo de la Diócesis de Esztergom, en 1949, cuando fue condenado por el Tribunal Popular de Budapest (la capital de Hungría, que entonces era un país comunista estalinista), por el supuesto delito de alta traición. Al caer el régimen totalitario, en 1989 se inició un juicio de anulación de la condena del cardenal Mindszenty que ha culminado 23 años después con la rehabilitación de aquel eminente religioso que fue víctima de la represión comunista, igual que muchos otros cristianos en Hungría y demás países comunistas que formaron parte del imperio soviético.

Cuando apenas era un novel sacerdote, Joszef Mindszenty fue recluido en un campo de concentración al triunfar la primera revolución comunista húngara, en 1919, que solo duró 6 meses y el sacerdote reprimido fue liberado. En marzo de 1944 Mindszenty fue consagrado obispo y posteriormente el Vaticano lo nombró arzobispo de la Diócesis de Esztergom. Finalmente, en 1946 monseñor Mindszenty fue consagrado como Cardenal.

El 26 de diciembre de 1948 el cardenal Mindszenty fue encarcelado y torturado por esbirros del régimen comunista que había sido impuesto por la Unión Soviética, al terminar la Segunda Guerra Mundial. Querían obligarlo a renunciar a su fe y apoyar al comunismo. Pero no lo consiguieron y por los graves quebrantos de salud que le causó el maltrato carcelario el régimen comunista tuvo que sacarlo de la cárcel y dejarlo bajo arresto domiciliar.

En octubre de 1956 estalló en Hungría la revolución democrática anticomunista. Entonces el cardenal Mindszenty salió a la calle para alentar la lucha por la libertad, arengando en las barricadas y en una radioemisora ocupada por los rebeldes. Pero la revolución democrática fue aplastada por los tanques soviéticos y el cardenal Mindszenty se refugió en la embajada de Estados Unidos. Allí permaneció hasta septiembre de 1971, cuando salió al exilio prácticamente obligado por el Vaticano, que para entonces promovía el acercamiento con los regímenes comunistas, como lo está haciendo ahora con Cuba.

El escritor católico brasileño Plinio Correa da Oliveira (1908-1995), relata que el papa Pablo VI le asignó al cardenal Mindszenty “como residencia una torre austera y solitaria en los jardines del Vaticano”. Pero pronto se escapó del dorado cautiverio. “¿Qué misterios llevaron a monseñor Mindszenty a salir solo de su torre, y aparecer de repente en Viena?”, se pregunta Correa da Oliveira. Y se responde él mismo: “Nadie lo sabe. El hecho es que, una vez más, como columna solitaria, se estableció en la capital austriaca, proyectando su sombra benéfica sobre la frontera de la patria tan próxima”.

El misterio era sin duda la fe del cardenal Mindszenty y su pasión por la libertad. Este auténtico héroe de la fe y la libertad murió el 6 de mayo de 1975, fuera de su patria húngara que por fin pudo ser libre 13 años después, en 1988.

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