Carmen Martín
La lencería para hombres ha pasado de ser una serie de prendas funcionales básicas y necesarias y se ha convertido en el objeto de deseo que define su personalidad desde su interior.
El “slip” de algodón blanco ha dejado de ser el rey de la ropa íntima masculina. Los varones apuestan por prendas cómodas, divertidos colores y estampados modernos y arriesgados.
Los modelos más deseados son el “boxer” —pantalón corto y ajustado— , el “trunck” —muy parecido a la braga femenina, deja al descubierto toda la pierna— y el “slip” —pantalón corto, holgado y ancho, generalmente de algodón—.
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EFE
Sensual, romántica, irresistible, así es la nueva lencería. Repleta de delicados encajes, sofisticadas puntillas y atrevidos bordados, la ropa íntima se convierte en objeto de seducción y placer.
Esta segunda piel ocupa un lugar principal en el guardarropa femenino. La compra de estas piezas atiende tanto a la comodidad como a la estética.
FEMENINO SINGULAR
La ropa interior femenina se exhibe ahora sin complejos a cualquier hora del día. Sujetadores, tangas, “culotes”, “bodys” y “bustier” suavizan y ensalzan las curvas femeninas.
Los actuales diseños son tan atractivos que invitan a lucirse en público. Coqueta, delicada y sexy, la lencería femenina es tan cómoda como una segunda piel.
El mercado ofrece infinidad de modelos, pero entre los más deseados se encuentran los de estilo romántico, los diseñados para practicar deporte y por supuesto la lencería más sexy y femenina.
Sujetadores, braguitas y “culotes” se adornan con canalés, blondas, encajes, puntillas, calados, bordados de nido de abeja y brocados. El blanco y el beige son los colores favoritos para este estilo, aunque el rosa palo, amarillo, vainilla o azul celeste regresan con entusiasmo, así como estampados con pequeñas flores.
Para la noche quedan reservadas las prendas tintadas en rojo, blanco y negro, invitan a disfrutar de la fiesta más íntima. Las transparencias, los encajes de “chantilly” y los bordados son la apuesta más sensual y seductora, así como los estampados felinos y los tules adornados con cristales o hilos teñidos en oro o plata.
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