Agencias /Vida
Aunque ahuyenta a los vampiros, a los humanos el ajo solo nos trae beneficios. Un último estudio publicado en la revista Journal of the Science of Food and Agriculture revela que este alimento tan mediterráneo también reduce los niveles de colesterol total y triglicéridos.
El trabajo, realizado por investigadores del Instituto de Toxicología de la Universidad de Shandong (China), analizó 26 estudios previos que evaluaban los efectos del ajo, encontrando que los mejores resultados se obtienen en tratamientos a largo plazo.
TERAPIAS
Los autores concluyen que las terapias con ajo pueden ser beneficiosas en pacientes con riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
La Fundación Española del Corazón (FEC) ha recordado la importancia de incluir ajo en la dieta, no solo por sus beneficios sobre la salud cardiovascular, sino también por sus múltiples propiedades terapéuticas como diurético, depurativo, antiséptico y antibacteriano. Además, es un alimento rico en minerales y vitaminas, entre las que destacan las del grupo B.
Sin embargo, todo en exceso puede llegar a ser nocivo. A pesar de sus múltiples virtudes, las autoridades sanitarias recomiendan restringir el consumo de ajo a las personas sometidas a tratamientos anticoagulantes o con problemas estomacales, ya que pueden irritar el tracto gastrointestinal.
ANTAÑO
Las virtudes medicinales atribuidas al ajo son comprobadas y verificadas a finales del siglo XIX, cuando Louis Pasteur demuestra que es un antibiótico natural. Posteriormente, el doctor Arthur Stoll, un médico suizo ganador del Premio Nobel, da a conocer uno de los componentes básicos del ajo: una sustancia llamada Aliina. La Aliina es el componente “madre” —farmacológicamente inactivo e inodoro— del que deriva la sustancia activa, la Alicina, cuyo poder bactericida fue descubierto en 1944.
Científicos japoneses prueban sus efectos sobre pacientes con lumbago y artritis, mientras en la India se están desarrollando estudios que demuestran que el ajo tiene un efecto preventivo en el desarrollo de la arteriosclerosis y de la tensión arterial alta hipertensión.
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