Alina Lorío L.
Eran las 3:00 p.m. del 14 de abril cuando Emilio Santa Cruz Blandón, de 37 años, salió de su casa en la comunidad de Caulatú hacia el río Jícaro, Quilalí, en compañía de sus tres hijos menores, con la misión de lavar oro, pero el destino le tenía preparado algo inesperado.
Estando en el lugar, sus hijos y él empezaron a cavar en un barranco, a como comúnmente suele suceder en esos lugares donde se extrae oro en pequeñas cantidades, pero cuando ya tenían un hueco bastante grande, el terreno se desplomó.
Emilio Santa Cruz Blandón estaba dentro del hueco y quedó aterrado. Los familiares procedieron a sacarlo, pero cuando lo lograron ya estaba sin vida.
Según el dictamen médico, murió por politraumatismo cerrado en todo el cuerpo. Este es el segundo caso en menos de una semana, donde güiriseros encuentran la muerte en busca de oro.
El martes 10 de abril José Denis Rugama Picado, de 46 años, falleció por sumersión al momento que buscaba oro en la poza Los Mangos, en el río Murra, en la comunidad de Gotera, jurisdicción del municipio de Murra.
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