El accidente ocurrió cuando Yanier Escoto Obregón Martínez subía la escalera del pozo de la mina
Güirisero
El maestro de las Polkas
Al músico Ulises González, Carlos Mejía Godoy lo bautizó como maestro güirisero, porque había encontrado oro hecho música en las fiestas campesinas de las comunidades más recónditas del norte nicaragüense. Las mandolinas, los acordeones y las guitarras amenizaban las fiestas en las que los campesinos celebraban matrimonios e incluso, aunque parezca tétrico, la muerte de los niños de las comunidades, con la creencia de que así llegarían derechito al cielo. Eran madrugadas enteras de pláticas, cuchicheos, chismes y amores en los que las madres que acababan de perder a sus hijos saboreaban la música alegre, acompañadas de campesinos de sombrero y machete al cinto que bailaban con los sobacos bien apretados al ritmo de los acordes.
Wilmor López, El “güirisero” del folclor
Una recopilación que le tomó 35 años de puro “cachimbeo”, dice don Wilmor López, periodista y amante rescatador del folclor nicaragüense. En el 2011 recopiló en dos discos una selección de temas musicales, que representan el verdadero espíritu del folclor nacional.
Buscando oro halla la muerte
Eran las 3:00 p.m. del 14 de abril cuando Emilio Santa Cruz Blandón, de 37 años, salió de su casa en la comunidad de Caulatú hacia el río Jícaro, Quilalí, en compañía de sus tres hijos menores, con la misión de lavar oro, pero el destino le tenía preparado algo inesperado.
Foto de la semana
Güirisero. A su regreso del pueblo minero de La Libertad, Chontales, al pasar por un arroyo, Kelsey Vargas Meza se encontró con un joven que hacía girar este mortero artesanal de roca pura con el que muele la broza extraída de las minas, y luego mezcla con cianuro para extraer finalmente pequeñas cantidades de oro.