Por Amalia del Cid
¿De dónde venimos? ¿hacia dónde vamos? Las respuestas a esas dudas milenarias están codificadas en la genética, un océano en el que la humanidad apenas comienza a asomarse. En ese vasto campo ha brillado Richard J. Roberts, químico y Premio Nobel de Medicina en 1993. Con todo el peso de su nombre, el científico no duda en criticar aquello que considera condenable, aunque eso signifique no dejar títere con cabeza. Además, no tiene problemas para hablar abiertamente acerca de temas tan espinosos como la clonación y el aborto.
:::¿En qué ha beneficiado la clonación animal a los seres humanos?
Digamos que tenés un caballo, que es particularmente un buen caballo, tal vez puede correr muy rápido, entonces vas a querer tener más caballos que puedan correr muy rápido. Esa puede ser una razón para la clonación.
:::¿Y algún día vamos a poder clonar humanos?
Pienso que sí. Seremos capaces de clonar humanos, pero la principal razón que puedo ver para hacer eso es que si hay una pareja que es infértil, que no puede tener niños, y ellos no quieren utilizar la fertilización in vitro, podrían preferir tener un niño que es más parecido a ellos. Podrían usar la clonación para tener un hijo que sea tal vez como la madre o tal vez como el padre. Cuando la fertilización in vitro se hizo posible, nadie quería que se practicara. Todo el mundo decía: “Esto es malo, no lo deberíamos hacer”. Pero ahora todo el mundo lo hace. El tema de la infertilidad es algo que involucra a todas las personas .Todas quieren niños. La clonación vendrá, es solo que por el momento las personas no están preparadas.
:::¿Qué opina de que en ciertos países se han prohibido los estudios genéticos?
Uno de los problemas de los organismos genéticamente modificados (transgénicos) es que en Europa los políticos encontraron muy conveniente, políticamente es muy bueno para ellos, estar en contra de los transgénicos. Gracias a eso ganaron muchos puntos y ahora quieren diseminarlo por otros países. Y fue fácil para ellos sacar ventaja del tema, porque en Europa no se necesita comida genéticamente modificada. Tienen más que suficiente comida para alimentar a todos. Pero en África y en muchas otras partes del mundo en desarrollo no es así. Todo es político. No hay ningún peligro en los alimentos transgénicos.
:::¿Para usted es un “crimen” oponerse a los transgénicos?
El Arroz Dorado (Golden Rice) puede resolver serios problemas y probablemente salvar, anualmente, las vidas de un millón de niños pequeños en el mundo en desarrollo. Y los políticos en Europa todavía se oponen a eso. Están condenando a un millón de niños a la muerte. ¿Es bueno eso? Yo creo que no. Yo creo que eso es un crimen en contra de la humanidad.
:::¿Qué expectativas hay para Nicaragua en cuanto a biotecnología?
Realmente no sé. El Gobierno no ha dado atención seria a la biotecnología. Y debería. Por lo que he entendido, el país es más o menos controlado por el señor (Daniel) Ortega, me encantaría conocerlo y hablar con él, pero hasta donde sé, él no expresa interés por la biotecnología.
:::¿Cómo podría aprovecharse aquí la biotecnología?
Hay muchos negocios relacionados con la biotecnología. En el caso de Cuba, hicieron un gran negocio con la producción de vacunas. Pero también hay posibilidades de producir antibióticos, kits de diagnóstico que las personas puedan usar; hay posibilidades en el área de la agricultura produciendo transgénicos que sean particularmente buenos para una cosa u otra. Hay cientos de posibilidades y un país como Nicaragua debe encontrar un área donde pueda desarrollarse bien y competir con el resto del mundo. Encontrar algo que otros no estén haciendo, los transgénicos son un buen ejemplo.
:::Volviendo a la genética, ¿existe un gen superior?
No.
:::¿En un futuro se podrá modificar genéticamente a las personas ya nacidas?
Si vas a tratar de modificar genéticamente a las personas, tenés que hacerlo antes de que nazcan, no después. No hay posibilidad de modificarme a mí o a vos. Eso no va a pasar. Pero no veo por qué se querría modificar a un bebé. Hasta el momento no conocemos lo suficiente para siquiera tener una idea de si eso resultaría bien. Podríamos introducir malas mutaciones o introducir algo cuyos efectos no conocemos.
:::Pero hay quienes dicen que se puede mejorar la inteligencia…
Es una locura. Ni siquiera sabemos qué es la inteligencia. ¿Mejorarla? No tenemos idea de cómo podríamos hacer algo así.
:::¿Podría mejorar la raza humana?
¿Qué podríamos hacer para mejorarla? No lo sabemos. Una de las bellezas de la raza humana es que todos somos diferentes. Nunca sabés cuándo alguien resultará ser un genio de la ciencia, un genio de la política o un pintor. ¿Cómo lo vas a saber? (sonríe).
:::Con un mayor conocimiento de genética, ¿podríamos vivir más?
Probablemente podríamos. ¿Podemos pagar eso? Probablemente no. ¿Tus hijos van a pagar para que tengás una vida más larga? ¿sus hijos van a pagar para que ellos y vos vivan más? Vivir más no es necesariamente bueno. La calidad de vida baja y baja mientras más viejo te hacés. Yo no quiero vivir por más tiempo. Estoy contento con vivir una vida normal y morir cuando sea tiempo de morir.
:::Pero, ¿algún día podrán evitarse las enfermedades congénitas?
Seremos , creo, capaces de manejar algunas Pero, desde mi punto de vista, lo mejor es que se podrían diagnosticar antes de que el bebé nazca y si el problema es lo suficientemente malo, abortarlo. No soy religioso, soy completamente ateo, así que no tengo problema con el aborto. Si el niño nace y tiene un problema congénito realmente malo, podría ser muy tarde para hacer algo.
:::¿La genética es una especie de lotería?
Puede decirse que sí. Un hombre, una mujer, hacen el amor, producen un bebé. Pero la forma como ese bebé se desarrolle depende de cuáles genes de la madre y cuáles del padre se combinarán para hacer el bebé. Eso es azar, estrictamente azar. Podés ir a algunas familias y descubrir que tienen hijos que son muy diferentes unos de otros, porque tomaron diferentes genes de la madre y el padre.
:::Y a veces se toman los peores…
A veces tomás los peores, pero a veces los mejores. Es una lotería. Estrictamente azar. Pero tener niños es bueno y hacerlos es todavía mejor (ríe).
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