MADRID/AFP
El presidente de Repsol, Antoni Brufau, fue recibido por el ministro de Planificación, Julio de Vido, pero no hubo comentarios sobre lo conversado.
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El ministro de Industria español, José Manuel Soria, aseguró ayer que la “hostilidad contra intereses” de empresas españolas es interpretada como “hostilidad a España”, lo que conlleva “consecuencias”, en alusión a la situación de YPF, filial argentina de la petrolera Repsol.
Soria insistió en que el ejecutivo del conservador Mariano Rajoy “defiende los intereses de empresas españolas dentro y fuera del país”. Soria, quien está en Varsovia acompañando a Rajoy, hizo estas declaraciones sin citar expresamente al gobierno argentino.
La presidenta argentina Cristina Kirchner se reuniría anoche con gobernadores provinciales para analizar un plan, que podría convertir a la petrolera hispano-argentina Repsol-YPF en una firma mixta, estatal y privada, informaron fuentes oficiales.
Uno de los fundamentos de la iniciativa es que Repsol-YPF “redujo un 30 a 35 por ciento su producción de crudo en los últimos años y más del 40 por ciento la de gas”, lo que forzó al país a aumentar las importaciones de hidrocarburos, según un documento difundido en marzo por las provincias productoras de petróleo.
Repsol-YPF rechaza el argumento oficial asegurando que en 2012 prevé invertir 3,400 millones de dólares. La producción petrolera argentina se ubicó en 2011 en los 796,000 barriles diarios, casi sin variantes, comparada con 2009 y 2010.
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