Diseñador de interiores
Hemos visto en columnas anteriores la gran influencia que tuvo la corriente Art Deco en la arquitectura moderna y clásica y el diseño de interiores en general, pero también en las joyas y cristalerías.
El modernismo Art Deco y su influencia en los textiles decorativos concluye la Primera Guerra Mundial, así nace un impulso de celebrar, y se manifiesta en una búsqueda por lo flamboyante. Influye mucho el cubismo orgánico, que se concentra en color antes que forma y produce tonos vivos y de vez en cuando discordantes. Tonos de lavanda (azul lanvin), rojo- anaranjado (tango) y rosado caliente fueron yuxtapuestos con verdes lima y amarillos cromados, para generar una paleta arco iris que se verá de nuevo en los años sesenta.
Sin embargo, cuando la política y la economía internacional producen la depresión de los años veinte y treinta, la textura de las telas comenzó a predominar sobre los colores.
Consecuentemente, las telas estampadas comienzan a perder su encanto y se concentran en el aspecto natural de las fibras de los textiles. El invento de una serie de textiles sintéticos como un rayón denominado seda artificial y celulosa. Ambas eran texturas que revalidaban los tradicionales tejidos de linos y lanas.
Después de la guerra, los colores fuertes se suprimen y los tonos de carbón vegetal, verde botella y un tono marrón polvo comienzan a predominar durante la década de los treinta.
El énfasis de los dibujos geométricos tejidos en las telas reflejan el modernismo del Art Deco, el cual trasciende la arquitectura y mobiliario de la época.