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Desde que el niño se encuentra en el vientre de la madre es recomendable crear vínculos afectivos de parte de ambos padres, ya que dará la pauta de saber cómo será la relación en el futuro.

Auxiliadora Rosales

Desde que el niño se encuentra en el vientre de la madre es recomendable crear vínculos afectivos de parte de ambos padres, ya que dará la pauta de saber cómo será la relación en el futuro.

De acuerdo con la psicóloga María Lourdes Ruiz, cuando el niño nace no tiene conciencia de lo que es bueno y lo que es malo; por eso necesita de la guía del padre, que será la figura de respeto y autoridad (no autoritarismo) frente a su hijo o hija. “Eso solo se establece con pilares fuertes de comunicación, cariño y respeto. Por eso, desde que el bebé está en el vientre hay que hablarle y acariciarlo.

Cuando el niño o niña nace, se le chinea, besa y se le dice que se le ama, viéndole a los ojos. También se les puede cantar y ponerles música”, aconseja la psicóloga.

La especialista también sugiere que aunque ambos padres trabajen hay que dedicar tiempo de calidad y esmero. “A los hijos no solo se les deberá satisfacer sus necesidades de alimentación, vestuario, techo y escuela, también hay que llenar su “tanque emocional” con cariño, tiempo y transmisión de valores, y lo que es más importante, escucharlos”.

EDAD ESCOLAR

Es fundamental que los padres conozcan bien a los maestros y  tengan contacto con ellos para tener la confianza y seguridad de preguntar sobre los avances y dificultades escolares, así como acerca del comportamiento en el aula y en el receso. Por ejemplo: ¿cómo el niño se relaciona con los maestros y compañeros de clase? ¿Tiene amigos? ¿Juega?
Cuando el niño o la niña regresa a casa es importante recibirlo bien, hacerle saber que hizo falta y preguntarles qué tal les fue en el colegio.
También es importante estar atento que realice las tareas, ya que como asegura la psicóloga “nos cercioramos si el niño tiene dificultades con alguna materia para tomar medida a tiempo y darle apoyo, pero además les demostramos que nos interesamos por ellos”.

CERO GRITOS

Hay que evitar gritar o amenazar a los niños y evitar avergonzarlos frente a otras personas y aún estando solos. “De esa forma ganaremos su admiración y respeto y estaremos formando en ellos valores sólidos que regirán sus vidas. Ser corteses, demostrarles aprecio y brindarles amistad, al igual que hacemos con nuestros amigos más cercanos, les permitirá forjar un carácter seguro, estable y firme”.

JUGAR E INCULCAR VALORES

La especialista recomienda jugar con los niños. Si aún están pequeños, siéntese en el suelo con ellos para estar a la misma altura.
A los hijos hay que enseñarles que tanto en el hogar como en la escuela y en la calle hay reglas que se deben respetar.
“Desde niños hay que crearles disciplina, estableciendo horarios que se deberán cumplir y velar porque se cumplan. Es importante enseñarles valores de solidaridad dentro de casa, en la familia y la comunidad. Normas de cortesía, cariño y respeto para el resto de personas hará de ellos seres humanos maravillosos”.

NO NEGOCIABLE

La psicóloga aconseja a los padres tener en cuenta que una vez que se le dijo “no” al hijo se deberá mantener la decisión.
“Contradecirse sería un error y perjudicaría a sus hijos. Cuando usted vaya a decir “no”, piénselo bien, porque no hay marcha atrás. Recuerde que sus hijos necesitan referentes y límites para crecer seguros y felices”, finaliza la psicóloga.

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